MERCEDES SALAS | BRUSELAS
Nada de ayudas. La comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, propuso ayer flexibilidad con las políticas nacionales para paliar la crisis del sector lácteo, pero no aceptó peticiones de países, como España, ni de los ganaderos para aumentar las ayudas ofrecidas a escala comunitaria.
Fischer Boel ha planteado en la ciudad francesa de Estrasburgo nuevas ideas para solventar los problemas del mercado de la leche en una esperada comparecencia ante el Parlamento Europeo (PE), tras varios días de huelga de ganaderos europeos y de iniciativas de países de la Unión Europea, que solicitan una respuesta más generosa de Bruselas.
En su comparecencia, la comisaria detalló ideas "a corto plazo" y a "medio o largo plazo" y, en el caso de las primeras, si se comparan con las propuestas presentadas por la Comisión Europea el pasado mes de julio, la novedad más concreta se refiere a flexibilizar la manera en que los países gestionan la compra de cuotas y la multa a los ganaderos cuando se supera ese cupo.
El objetivo de esta idea, según la Comisión Europea, es facilitar que en la recompra de cupos lecheros por los países puedan hacer cálculos de forma que obtengan dinero extra para la reestructuración, pero Fischer Boel advirtió de que esto no es un nuevo sistema de cuotas lecheras.
Al fin y al cabo, recalcó, las cuotas que regulan la producción de leche van a seguir aumentando y desaparecerán en 2015, aunque haya países como Alemania o Francia -que son los principales productores europeos- que pidan que se frene ese incremento.
A medio o largo plazo, la comisaria ha apuntado iniciativas para contribuir a la transparencia en los precios y a mejores relaciones entre productores y distribución como grupos de trabajo, un marco legal para los contratos e, incluso, una idea innovadora, un mercado de futuros para los lácteos en Europa.
Sin embargo, la comisaria señaló que habría que estudiar si realmente contribuye a la mejora en los precios un "mercado de futuros", que funciona mediante contratos para suministrar una materia prima, con un plazo de entrega y un precio por ella fijado previamente.
En cualquier caso, la comisaria Fischer Boel remarcó que no es cierto que desde la Unión Europea no se esté actuando y enumeró algunas de las medidas conocidas hasta ahora, como el aumento del tope de ayudas estatales -hasta una cantidad máxima de quince mil euros- que un país puede otorgar a agricultores y ganaderos sin notificar a Bruselas.
La respuesta de ayer de la Comisión Europea está lejos de las expectativas creadas esta semana, después de que 18 países comunitarios, entre ellos España, pidieran durante el Consejo informal de Agricultura de la Unión Europea, en Vaxjo (Suecia), un incremento de las ayudas europeas, porque creen que las que hay sobre la mesa no están a la altura de la crisis.
Fondo común
El pleno del Parlamento Europeo calificó ayer también de insuficientes las medidas propuestas por Bruselas y pidió la creación de un fondo europeo específico, dotado con 600 millones de euros, para reestructurar y modernizar el sector lácteo.
Entre tanto, ganaderos de ocho países europeos (entre ellos, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Suiza, Austria, Luxemburgo y Holanda) continúan en huelga de entregas de leche a la industria y el seguimiento aumenta, según insistió la organización convocante, la EMB (Asociación Europea de Empresas de Productores de Leche).
Asimismo, Fischer Boel ha afirmado que los precios están mejorando y que en la Unión Europea la cotización media de la leche aumentó un 2% en agosto,: "no estamos aún donde querríamos, pero vamos de camino".