X. A. TABOADA | SANTIAGO
La relación entre el Bloque y el PSOE se distanció ayer un poco más. El motivo es la renovación del Consello de Contas, que dejará a los nacionalistas sin su representante, Francisco Constenla, en el órgano fiscalizador a pesar de que consideran que tenían derecho al cargo debido a un pacto con el PSdeG. La Ejecutiva del BNG decidió por la tarde, como muestra inequívoca de desacuerdo, no votar al candidato que propondrán los socialistas hoy.
En el Consello de Contas tocaba renovar a dos de sus miembros. A Álvarez Corbacho, propuesto por el PSOE, y a Francisco Constenla. Los socialistas conservarán su cuota de representación, pero el cargo del Bloque pasará ahora a manos del PP tras llegar el PSOE a un acuerdo con los populares por el que el PP apoyará el nombramiento de Pablo García, secretario de Organización del PSdeG, como senador por designación autonómica.
Aunque con pocas esperanzas, el BNG confiaba en que el PSOE cambiara de opinión basándose en el documento firmado el 31 de marzo en el que se recoge que los nacionalistas apoyarían las propuestas del PSOE en los órganos que se requiera mayoría cualificada para su constitución.
Este documento fue esgrimido ayer por el portavoz parlamentario del Bloque, Carlos Aymerich, para exigir al PSOE que apoyara al candidato nacionalista al Consello de Contas en detrimento del PP. Pero aún así, comprometió el voto nacionalista al candidato del PSOE para "cumplir" lo acordado. Poco después, el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, respondía que el BNG no tenía derecho al cargo porque el reparto se hace aplicando la Ley de D'Hont. "Los números son tercos y toca lo que toca", respondió. Este planteamiento fue lo que desencadenó que por la tarde la Ejecutiva del Bloque decidiera cambiar la intención de voto por unanimidad.