REDACCIÓN | SANTIAGO
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, lanzó ayer desde Madrid un mensaje de socorro. "Galicia no puede devolver el dinero que no tiene" y si el Estado le obliga a reembolsar los dos mil millones de euros que le anticipó en función de una previsión errónea de la recaudación tributaria, a la Xunta, en plena crisis económica, no le quedará más remedio que "disminuir el gasto social, de sanidad, de educación, o disminuir las inversiones".
Feijóo plantó ayer cara al Gobierno de Zapatero, y le reclamó que "reflexione", pues no es justo "pedir" a las autonomías "un dinero consecuencia de los errores de la política presupuestaria y económica del Ejecutivo" central, que en un principio negó la crisis económica, y en consecuencia la caída de ingresos vía fiscal. El líder del PP gallego fue ayer el protagonista de los Desayunos Informativos de Europa Press, y en este encuentro se quejó de que a "un presidente de comunidad se le trate como a un jefe de negociado, porque hay una jerarquía de respeto y coordinación entre el Estado y sus partes en la que no se pueden hacer sumas y restas con la frivolidad con la que se hacen".
El titular de la Xunta alertó de que no sólo él está preocupado por la crisis de las arcas autonómicas y cómo ésta afectará a sus "obligaciones sociales". Sólo con cargo a los anticipos de 2008, el Estado exige a las comunidades la restitución de 6.000 millones de euros, y según Feijóo, "ninguna comunidad está en condiciones financieras para devolver un dinero que el Estado le remitió, y que gastó porque el Estado le dijo que podía gastar". Feijóo, en presencia del presidente del Congreso, José Bono, y de destacados dirigentes populares como Mariano Rajoy, Manuel Fraga o Esperanza Aguirre, fue muy duro para con el Gobierno del PSOE por cargar a las comunidades con las equivocaciones de su gabinete, pues en 2008 y 2009 trabajó con unas previsiones de ingresos fiscales muy optimistas. Ahora el Ministerio de Economía exige a Galicia dos mil millones de euros, por los adelantos de este año y el anterior, que habrán de ser devueltos a partir de 2011 y hasta 2013 de forma fraccionada. El mecanismo no pasa porque la Xunta firme un cheque, sino que el Estado "restará" los dos mil millones de los ingresos que hará en el futuro a la comunidad.
Por ello, ayer desde el Ministerio se explicaba que Feijóo no puede negarse a devolver el dinero, sino que el Estado se "lo detraerá" de ingresos futuros. También recordaba que la ley que regula el actual sistema de financiación autonómica y la norma que ordenará el nuevo modelo ya contemplan que a la hora de hacer las liquidaciones, si el Estado se pasó en sus previsiones aminorará los cheques venideros y si se quedó corto los engordará.