AGENCIAS | LISBOA
No habrá protesta en la frontera de Galicia con Portugal. Los taxistas portugueses han desistido de los bloqueos que pensaban organizar en las fronteras con la comunidad gallega tras recibir garantías de que pueden tomar legalmente pasajeros en España en el retorno de los servicios iniciados en su país.
El gremio de los conductores de taxis lusos, que amenazaba con protestar en los pasos fronterizos para que se levantara la prohibición de retornar con pasajeros desde territorio español, se beneficiará de la aplicación de un convenio de 1971 que contempla esa posibilidad.
El presidente de la Asociación Nacional portuguesa de Transportes por Carretera de Automóviles Ligeros (Antral), Florencio Almeida, confirmó ayer que las autoridades han aclarado que esa normativa, que permite el transporte transfronterizo de pasajeros a los taxis, estaba en vigor desde que fue firmada aquel año por los dos países.
"Discriminados"
Pero Almeida indicó que sin embargo algunos taxistas lusos habían sido multados en Galicia tras recoger a pasajeros en suelo español, después de llevar a clientes desde Portugal. "En los últimos dos meses, varios taxis fueron interceptados y aprehendidos por las autoridades españolas con el argumento de que no pueden iniciar un viaje, con clientes, en España ni aunque los pasajeros sean portugueses", añadió Almeida.
El presidente de Antral detalló que las autoridades españolas se han puesto en contacto con el Instituto de Movilidad y Transportes Terrestres de Portugal, tras la petición hecha por esta institución, para confirmar que sí es posible y legal realizar el servicio transfronterizo de taxi entre Portugal y España. Los taxistas lusos aseguraban sentirse discriminados ya que sus homólogos en Galicia tienen idéntica forma de operar que ellos y sin embargo no eran sancionados. "Con ellos nunca hubo problema alguno", advertía Pedro Martíns de Sousa, delegado consejero de Antral en Valença do Minho. A partir de ahora, tampoco lo habrá con los portugueses.