REDACCIÓN A CORUÑA
Por segunda semana consecutiva, los ganaderos gallegos se echan a la calle en protesta por los precios de la leche. Con lo que les pagan, según denuncian, no cubren los costes de producción. En contra de unos precios tirados, ganaderos de la comarca de Terra Chá derramaron ayer más de 85.000 litros de leche. El vertido promovido por el Sindicato Labrego Galego (SLG), que se suma a los cometidos la semana pasada en Santiago -60.000 litros- y San Sadurniño -80.000- , fue censurado por el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez. "Hay cierto tipo de movilizaciones que no son útiles. Derramar la leche no ayuda", sentenció Juárez, quien reiteró que ahora es el momento de "trabajar a favor de estructurar el sector" y "hacer más presión para que se puedan firmar contratos" homologados.
Pese al rechazo manifestado por el titular del Medio Rural a las mareas blancas impulsadas la semana pasada, la secretaria xeral del SLG, Carme Freire, confirmó que este tipo de acciones "continuarán" por otras comarcas de Galicia en los próximos días. El objetivo, según dijo, es "forzar" a los ministros de la Unión Europa a que se tomen "en serio" la delicada situación del sector lácteo y "proponer" soluciones definitivas. "No aceptamos que nos den largas para que se cierren explotaciones", denunció Freire. "Con este tipo de acciones e imágenes -añadió- será con las que se van a encontrar si es que creen que se puede comprar al sector lácteo europeo o gallego a costa de nada".
La protesta convocada ayer por el SLG fue secundada por ganaderos de seis ayuntamientos de la comarca lucense de A Terra Chá, que vertieron 85.000 litros de leche para exigir un "precio mínimo" que "cubra los costes de producción".
Los productores lácteos demandan también una reducción de la producción para "lograr su equilibrio" y la redistribución "global" de la leche que se genera en el ámbito europeo con criterios "sociales".
El colectivo agrario escogió un solar recién segado en la parroquia de Noche, en el Ayuntamiento de Vilalba, para desarrollar la que constituye su tercera acción de estas características en las últimas semanas. Hasta la zona del vertido se trasladaron diez camiones cisterna que llegaron desde los municipios de Vilalba, Abadín, Cospeito, Castro de Rei, Guitiriz y Xermade, con la producción de más de 400 explotaciones.
Aunque el SLG es única organización agraria que apoya estas movilizaciones, Carme Freire dijo que no se sienten "solos" porque sienten el "apoyo" de "todo el sector".
Sobre los reproches de otros sindicatos agrarios a estas movilizaciones, la secretaria xeral del SLG replicó que las criticas que les merecen mayor consideración son las que se efectúan desde el propio sector" "Cada uno ya tendrá que dar cuenta de lo que hace en la historia", concluyó.