M. V. | SANTIAGO
Las demandas de los graniteros gallegos, que acuciados por la crisis económica llevan meses reclamando medidas para evitar el derrumbe del sector, parecen haber sido escuchadas por la Administración autonómica. El director xeral de Industria, Enerxía e Minas, Ángel Bernardo Tahoces, aseguró ayer que el Gobierno gallego trabaja ya con la intención de incluir el uso de piedra gallega como nuevo criterio de valoración en sus contrataciones de obra pública. Aunque la Xunta todavía tendrá que analizar cómo poner en práctica la medida, el objetivo pasa por apoyar a las canteras gallegas fomentando el uso en la construcción pública de materiales autóctonos.
Durante una comisión en el Parlamento Tahoces anunció que Industria abordará el "análisis definitivo" de un documento elaborado por la Asociación Galega de Graniteiros (AGG) para introducir como criterios de valoración las "características técnicas y el origen" de la piedra en todos los pliegos de condiciones de las construcciones públicas. El presidente de la AGG, Fernando Varela, acaba de comunicar que el trabajo "está hecho", por lo que, según explicó Tahoces, el documento pasará ahora a manos de la Consellería de Industria para darle su visto bueno. "Trataremos de extender (estos criterios) a los pliegos tipo de obra de las administraciones públicas", dijo el director xeral de Industria, que apuntó que en este mismo sentido trabaja también el Centro Tecnolóxico do Granito.
Preguntado por la diputada del PSdeG María del Carmen Acuña sobre las medidas adoptadas por la Xunta en apoyo al sector del granito, Tahoces desgranó también varias partidas destinadas a planes de comunicación y dinamización para este tipo de empresas, que suman en total unos 130.000 euros.
La inclusión de la piedra natural gallega entre los criterios de valoración de la Xunta está en plena sintonía con las demandas del sector, que desde el inicio de la crisis insistió en la necesidad de adoptar medidas que fomentasen el uso de piedra gallega en la construcción pública para hacer frente a unos números desalentadores. Y es que sólo en el primer trimestre de este año, el sector experimentó en Galicia un descenso de las ventas de entre el 30% y el 40%.
La aprobación este año del Plan E del Gobierno, cuyo objetivo fue inyectar fondos a las administraciones locales para que invirtieran en obra pública y de este modo crearan empleo, frenó esta peligrosa tendencia. Sin embargo, hace apenas un mes la AGG reconocía ya su temor a que una vez que se agotase la ayuda pública se produjera un "efecto acordeón" que desplomara de nuevo la actividad de las canteras.
Por ello, la patronal del granito reclamó el mes pasado a la Xunta la puesta en marcha de un plan de obras públicas similar al de Zapatero pero con fondos autonómicos. Se trata de una de las medidas propuestas por la AGG para garantizar contratos a medio plazo.