REDACCIÓN SANTIAGO
Tras las críticas del presidente de la Xunta a las negociaciones del bipartito con el Estado para lograr nuevas transferencias, socialistas y nacionalistas dieron ayer su propia visión de los traspasos que reivindicarán sus sucesores en Madrid. El más duro en su valoración fue el BNG, que la pasada legislatura ostentaba en el Gobierno gallego la responsabilidad de negociar con Elena Salgado el traspaso de competencias. Tras aclarar que no va a "discutir" que se negocien más transferencias para Galicia, el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, consideró que el paquete de 17 materias que reclamará la Xunta en Madrid es "modesto" y que lo que Galicia "necesita" para mejorar su autogobierno es un "nuevo Estatuto".
En referencia a la carta remitida por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, al vicepresidente tercero y ministro de Cooperación Territorial, Manuel Chaves, para reactivar con urgencia los traspasos a Galicia, Vázquez observó poca "ambición" en el Ejecutivo ya que, "más que completar el vigente Estatuto", lo que Galicia "necesita" es un nuevo marco. "Un Estatuto de primera, justo el que vetó el PP la pasada legislatura", remarcó.
Más voluntad de diálogo con la Xunta mostraron los socialistas gallegos, que ofrecieron su colaboración a Feijóo para que las demandas competenciales que expuso el pasado jueves lleguen a concretarse en hechos. En este sentido, el portavoz parlamentario del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga, aseguró que su partido apoyará la petición al Estado para iniciar el traspaso de un total de 17 competencias que la Xunta considera "prioritarias" y entre las que se encuentran la titularidad de las autopistas AP-9 y AP-53.
En respuesta a las críticas de Feijóo, que prometió acabar con el "goteo" de traspasos que, según dijo, caracterizó la etapa del bipartito, Leiceaga defendió que el anterior Gobierno gallego "impulsó" las transferencias a Galicia, aunque reconoció que "queda trabajo por hacer" y garantizó el "apoyo" del PSdeG al Ejecutivo autonómico.