M. V. | SANTIAGO
El Camino de Santiago ya no seduce sólo a peregrinos devotos, turistas alternativos o viajeros en busca de nuevas experiencias. El atractivo y los misterios que siempre han envuelto a la Ruta Jacobea la han convertido en pleno siglo XXI en un inusual plató de cine con múltiples posibilidades que no han pasado desapercibidas tampoco para Hollywood. El último en dejarse seducir por las posibilidades narrativas y cinematográficas del Camino ha sido el actor y director norteamericano Emilio Estévez, que a principios de este mes inició el rodaje de su filme The way -El Camino- localizado íntegramente en la ruta francesa.
Este rodaje, el último de una ya larga lista, ha llamado la atención del seminario estadounidense Variety, que acaba de publicar un artículo en el que describe al Camino de Santiago como un "escenario de rodaje" natural para muchos directores de cine. Tras hacer un repaso a las producciones más recientes que se han filmado en Galicia y otros puntos por los que discurre la ruta hacia Santiago, los periodistas John Hopewell y Martin Dale transmiten el mensaje de esta ancestral vía de peregrinaje está propiciando el "lanzamiento internacional" de la industria cinematográfica gallega.
El reportaje, titulado St. James in film flurry, resalta que "Galicia ha descubierto una marca de cine de 1.196 años de antigüedad" y recuerdan que sólo en el último año el Camino de Santiago ha inspirado a cuatro películas: O Apóstolo, ¿Dónde está la felicidad?, Al final del camino y, todavía en rodaje, El Camino. Títulos que, según los autores del artículo, surgen al amparo de una industria cinematográfica gallega en "continuo crecimiento".
Apoyado en testimonios de directores como Emilio Estévez, productores y datos recogidos de la propia Secretaría Xeral de Medios de la Xunta y del Consorcio Audiovisual de Galicia, Variety explica este "fuerte" auge del cine con "localización gallega" aludiendo al componente espiritual del Camino de Santiago, que tiene "un enorme potencial narrador".
En este sentido, la revista responsabiliza de este boom cinematográfico a la "amplia serie" de edificios históricos y monumentos, como la propia ciudad de Santiago, ya que aportan "impresionantes localizaciones" para los rodajes.
En esta misma línea, los autores del artículo destacan que, aunque Madrid y Cataluña, en términos financieros, se mantienen como las regiones preeminentes para la filmación en España, Galicia ocupa una posición "crucial" en la "matriz" del cine. Según se lee en el texto, "el creciente reconocimiento del Camino permite a Galicia caminar de cara al futuro con brío, lo que puede incluso reactivar su economía". Un potencial que, en tiempos de crisis, podría convertirse en una baza más para hacer del Xacobeo el gran revulsivo económico que espera la Xunta.
Sin embargo, el Camino no sólo vive de cine. Más allá del reciente auge de las rutas jacobeas como plató natural y fuente de inspiración cinematográfica, el Camino sigue albergando iniciativas mucho más reales. Una de las últimas, la de ocho voluntarios que recorren en bicicleta los 900 kilómetros que separan Toledo de Santiago en una "biciaventura solidaria" para reivindicar la recuperación del antiguo Camino Imperial que unía ambas ciudades.