Comunidades como Cataluña se abastecerían durante un mes con el agua que Galicia pierde cada año. Las averías en la red de distribución de la comunidad gallega provocan el desperdicio de más agua de la que consumen ciudades como A Coruña o Vigo. De los 283 millones de metros cúbicos distribuidos en Galicia en 2007 -año del que datan los últimos informes del INE sobre el consumo de agua en España-, más de 44 no llegaron a los hogares gallegos por roturas, averías o errores de medida.
El alto porcentaje de agua extraviada en el suministro se debe a la antigüedad de las construcciones y a la elevada presión en la red, que provocan roturas parciales difíciles de localizar.
Las fugas suponen alrededor del 70% del total de la agua desperdiciada. Pero no sólo son las fugas las que contabilizan como pérdida -que es la diferencia entre la cantidad de agua suministrada y el volumen que aparece recogida en los contadores-. El consumo clandestino supone el 30% restante.