C. GARCÍA | PONTEVEDRA
El juicio contra los nueve detenidos en el transcurso de la operación Vaneo, que permitió desarticular una red de narcotraficantes que transportaban grandes cantidades de hachís entre Alicante y Pontevedra, terminó ayer después de que los acusados reconocieran los hechos, una confesión que permitió rebajar las penas que solicitaba inicialmente la Fiscalía. Tras reconocer en su declaración los hechos que le imputaba el Ministerio Público y que la organización llegó a mover una media de 200 kilos de hachís a la semana entre Alicante y Pontevedra utilizando dos furgonetas Mercedes Vaneo preparadas con un doble fondo, la juez condenó a Manuel Vilar Martínez, José Antonio Vilar Uria, Juan José Espinosa Gómez, Pablo Lage Riveiro, Luis Eduardo Betancourt Gómez y Francisco Luis Marciel Otero a una pena de tres años y tres meses de prisión; a Francisco Javier Pereira Barreiro y a Mustapha Othmane a tres años y un día de cárcel y a Aurelio CastroVarela, a un año y medio. Los ocho primeros deberán además pagar cada uno una multa que asciende 1.018.000 euros, con un día de privación delibertad por cada 33.000 euros que dejen sin abonar.
Los acusados guardaban la droga en un chalé de Campello-San Juan, en Alicante, en el que custodiaba la droga Mustapha Othmane. Manuel Vilar Martínez, José Antonio Vilar Uría, Juan José Espinosa y Pablo Lage se encargaban de transportar la droga hasta Pontevedra. Allí se la entregaban a Francisco Luis Marciel Otero que la recibía en su domicilio de Poio y también se hacía cargo de recaudar el dinero entre los distintos compradores de hachís para pagarle a los valencianos. Tanto para la recogida del dinero como para el reparto de la droga se valía de la ayuda de su lugarteniente en Pontevedra, Francisco Javier Pereiro.