EFE
Las lluvias causaron durante la noche y hasta esta mañana bastantes incidencias en varias carreteras gallegas, a las que arrastraron tierra, piedras y árboles que provocaron, en algunos casos, la interrupción del tráfico, informaron a Efe fuentes de Emergencias 112.
Así, Vilaboa (Pontevedra) y Quiroga (Lugo) registraron tierra y piedras en el kilómetro 10 de la N-554 y en el kilómetro 3,4 de la LU-651, respectivamente, y en Monforte (Lugo) también hubo que retirar tierra de la carretera LU-533, en el kilómetro 4.
Las piedras fueron arrastradas a las carreteras de Ourense, en la capital de la provincia y en Vilariño de Conxo.
En A Cañiza (Pontevedra) y Val do Dubra (A Coruña) se hizo lo mismo con sendos árboles que ocupaban dos carriles en la N-120, en el primer caso, y en la carretera que une Portomouro y Bertamiráns, en el segundo.
Los postes también cayeron sobre el asfalto en las inmediaciones de Quiroga (Lugo), en el kilómetro 18 de la LU-651; de Porriño (Pontevedra), en el kilómetro 9,500 de la PO-342; y de Cesuras (A Coruña), en el kilómetro 3,500 de la CP-0104.
La cantidad de agua acumulada pasó factura en Ponteareas (Pontevedra), donde la A-52, sobre el kilómetro 295, contó con una gran bolsa de agua que ocupaba todo un carril.
El litoral gallego permanecerá hoy en alerta naranja, que pasará a amarilla a partir de las 15:00 horas, pues la borrasca que dominó el tiempo los días pasados se deshará, ubicada todavía al oeste de Irlanda, y el mar de fondo quedará por debajo de los cuatro metros por la tarde.
Asimismo, los cielos estarán nublados y habrá lluvias, más persistentes en la mitad oeste por la mañana, con temperaturas en ascenso y viento de componente oeste, moderado en general, informó Meteogalicia.