REDACCIÓN | A CORUÑA
El temporal de lluvia y viento que entró el martes en la Península por Galicia causó ayer una larga lista de incidentes en las carreteras gallegas. El más grave ocurrió en la N-550, la vía que une A Coruña y Tui, donde la lluvia abrió un socavón de entre dos y tres metros de diámetro y dos de profundidad provocado en el firme de la carretera.
El socavón afectó a un carril a la altura de Redondela (Pontevedra), en sentido Portugal. Según informó el 112, sobre las 10.00 horas de la mañana ayer un particular avisó del hundimiento en el eje de la calzada, entre los kilómetros 144 y 14. Fuentes de la Policía Local explicaron a Europa Press que el socavón se produjo donde hay "tres carriles para los dos sentidos", y que debido a las dimensiones del hundimiento el carril central "quedó invalidado", aunque la circulación de vehículos pudo continuar por los otros dos sin grandes problemas. Según la Policía Local, probablemente fuera la lluvia, pues en la zona "había mucha tierra movida".
Las intensas lluvias registradas en las primeras horas de ayer también provocaron la caída de árboles y postes, así como desprendimientos de piedras y tierra en otras vías gallegas. En la provincia de A Coruña se registró la caída de un árbol en el municipio de Bergondo, en el lugar de Cortés, mientras que en la ciudad herculina otro árbol ocupó un carril de la N-120 y en Miño se atascaron alcantarillas.
En la provincia de Pontevedra, sobre las 07.40 horas se cayeron tierra y piedras en el kilómetro 10 de la carretera N-550, a la altura del municipio de Vilaboa; y en el polígono de As Gándaras, en O Porriño, reventó una alcantarilla. En ese mismo municipio pontevedrés el 112 fue alertado de la caída de un poste en la carretera PO-342, que une A Costeira con Chenlo. En la provincia ourensana, se registraron despendrimientos de piedras en la calzada sobre la 01.45 horas en Vilariño de Conso, en la carretera a A Gudiña, y en la rúa Póutigas de la capital ourensana sobre las 04.44 horas. En la provincia de Lugo, a las 06.20 horas el 112 fue alertado por la presencia de tierra en el kilómetro 4 de la carretera LU-533, y en Quiroga se localizaron piedras y un poste tirado en medio de la calzada que va a Folgoso do Courel.
La lluvia, que en algunos puntos de Pontevedra y Ourense llegó a alcanzar los 24 litros por metro cuadrado y que el miércoles llegó en forma de nieve a Manzaneda (Ourense), también provocó incidentes en el mar, pues el crucero Black Watch que debía partir el miércoles por la noche del puerto de A Coruña con destino a Leixoes, en Portugal, decidió a última hora cambiar de rumbo y dirigirse a Ferrol. El buque, con 800 turistas a bordo (la mayoría británicos), atracó en Curuxeiras a las 7 de la mañana de ayer, y la autoridad portuaria puso los servicios turísticos de la ciudad a disposición de los improvisados visitantes, que abandonaron Ferrol a las cinco de la tarde.