REDACCIÓN | SANTIAGO
Los tres grupos parlamentarios, PP, PSdeG y BNG, aprobaron ayer por unanimidad instar a la Xunta a establecer un plan de ayudas con dotación "suficiente" para garantizar la recuperación del potencial forestal dañado por el Klaus, el temporal que a finales de enero atravesó Galicia dejando vientos de casi 200 kilómetros por hora y más de un millón de metros cúbicos de madera dañada en el monte.
Según la proposición no de ley, promovida por los socialistas gallegos, la orden de ayudas deberá publicarse antes de diciembre de 2009 y tendrá vigencia para los años 2010 y 2011. Su objetivo es "garantizar y promover la repoblación y conservación" de las zonas afectadas, así como de retirar la madera para "evitar problemas fitosanitarios y el riesgo de incendios que supondría su abandono".
La portavoz del PSdeG en esta materia, Sonia Verdes, reivindicó la "rapidez" con la que actuó el anterior Ejecutivo para superar los problemas derivados del Klaus a su paso por Galicia, pero justificó la presentación de esta iniciativa en que a la actual Xunta "le faltó compromiso y decisión" para continuar esta tarea. "Aún hoy está la madera tirada en los montes", reprobó.
A ella se sumó la nacionalista Tareixa Paz, quien criticó la "falta de agilidad" del Gobierno gallego después de que su predecesor "dejó todo gestionado".
En cambio, la diputada del PP Isabel García Pacín admitió que el bipartito firmó el decreto de ayudas "de modo casi inmediato", pero "dejó relegado al sector forestal" puesto que la orden salió publicada el pasado 15 de abril. "Faltó celeridad", criticó.