REDACCIÓN | A CORUÑA
Esta vez la huelga está convocada por los sindicatos de tripulantes de cabina. El próximo lunes y martes serán dos días difíciles para viajar entre Madrid y Galicia en Iberia. El paro convocado por los sindicatos Sitcpla y CTA obliga a la aerolínea a cancelar más de 400 vuelos, 70 internacionales y 360 domésticos, entre los que están 26 con origen o destino en alguno de los tres aeropuertos gallegos.
La supresión afectará, según los cálculos que la propia compañía facilitó ayer en función de la capacidad de las naves que habitualmente cubren el trayecto a la comunidad y de la ocupación media, a unos 4.000 pasajeros.
El de Peinador será el aeropuerto más afectado, con 10 vuelos suprimidos. Se caen de los servicios mínimos establecidos por el Ministerio de Fomento los enlaces de la capital española con Vigo de las 7.30 horas y 19.55, y los viajes desde la ciudad a Madrid de las 9.20 y el de las 21.40. Eso con respecto a la jornada del lunes. En la del martes, las cancelaciones afectan a los Madrid-Vigo de las 7.30, 10.00 y 15.50; y a los Vigo-Madrid de las 9.20, 11.50 y 17.35.
Al de Lavacolla desde Barajas no volarán otras ocho frecuencias. El lunes, las de 7.45 y 15.50, y las de las 9.40 y 1.45 en sentido inverso. Para la jornada siguiente, Iberia tiene previsto que dejen de operar los Madrid-Santiago de las 11.45 y 18.45; y los Santiago-Madrid de las 13.40 y las 20.40.
Finalmente, otros 8 vuelos cancelados entre los dos días hacia el aeropuerto coruñés de Alvedro. Son la ruta Madrid-A Coruña de las 7.5 y de las 18.15; y las A Coruña- Madrid de las 9.25 y 20.05, tanto el primer día, el lunes, como el segundo, el próximo martes.
Entre las rutas al extranjero incluidas en esa treintena de vuelos internacionales afectados están la conexión desde Barajas con Lisboa, París, Londres, Bruselas, Amsterdan y Frankfurt y las intercontinentales a Nueva York, Sao Paulo y Buenos aires.
Los únicos que no se verán afectados por la protesta de los tripulantes de cabina son los vuelos que están operados por Vueling, Air Nostrum y los enlaces con Canarias y Baleares, y "prácticamente ninguno", según asegura la empresa, de los de largo radio.
La compañía pide disculpas a los clientes y se compromete a "hacer todo lo posible" por "minimizar" el impacto de la huelga en sus operaciones.
Los pasajeros que tuvieran previsto viajar en alguno de los trayectos suprimidos con el billete ya comprado tienen derecho a cambiar de ruta, reembolsarse el dinero o cambiar la fecha sin ningún tipo de penalización y con cualquier tipo de tarifa. Tendrán de plazo para hacerlo hasta el 15 de noviembre.
Los titulares de los billetes deben dirigirse a la agencia donde adquirieron el viaje o a Iberia directamente si lo contrataron con ella. Para atender estas peticiones, la compañía ha reforzado su servicio de atención telefónica, aunque reconoce que es posible que en algún momento "haya que esperar algo más de lo habitual" para ser atendido.
Dobles quejas
Los sindicatos Sitcpla y CTA, convocantes de los paros, presentaron una queja ante el Ministerio de Fomento ante las acciones de la compañía Iberia para "entorpecer" los días de protesta.
Concretamente, el comité de huelga acusa a la dirección de la aerolínea de hacer una "interpretación fraudulenta" de la ley que regula los servicios mínimos, en aspectos referentes a los vuelos de posición y de situación.
Por su parte, Iberia apuntó que, cuando la crisis económica está afectando tan "severamente" al sector aéreo y a la economía en general, los sindicatos solicitan subidas salariales "incompatibles" con la situación de la empresa y del entorno económico actual; y convocan una huelga que ocasiona "graves perjuicios a los clientes y a la compañía".