PAULA PÉREZ | SANTIAGO
Los 50.600 gallegos que se beneficiaban de la ayuda de 200 euros anuales para complementar sus pensiones no contributivas dejarán de recibir esta paga el próximo año. La Xunta ha decidido eliminar esta prestación económica, una de las medidas estrella lanzada por la Vicepresidencia de Anxo Quintana durante el Gobierno bipartito. De esta manera ya no se incluye ninguna partida específica para este concepto en el proyecto de los presupuestos para 2010. La conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, argumenta que esta medida era "un parche" y cuestiona además su legalidad. "Creemos que legalmente no está muy contemplado porque lo que nos dice la Seguridad Social es que se admiten este tipo de complementos pero de manera puntual y si lo prolongamos ya no sería puntual", alega.
El actual contexto de crisis económica y la austeridad con la que la Xunta asegura haber elaborado los presupuestos del próximo año han obligado a introducir recortes y uno de ellos ha sido el complemento a las pensiones no contributivas. "El objetivo que tenemos desde el Gobierno de la Xunta es priorizar y optimizar al máximo cada euro para que tenga repercusión social inmediata", explica la conselleira.
La alternativa que plantea Traballo es utilizar el dinero que se ahorran al suprimir esta paga para reforzar las ayudas destinadas "a personas sin recursos o al borde de una emergencia social".
El complemento en las pensiones de 200 euros se pagó por primera vez este año y costó a las arcas autonómicas 10 millones de euros. Fue una de las medidas más polémicas adoptadas por el bipartito la pasada legislatura, ya que llegó incluso a enfrentar a los socios de gobierno. El gabinete de Quintana pretendía una subida de las pensiones más ambiciosa que afectase no sólo a las no contributivas -las que cobran aquellas personas que no han cotizado lo suficiente a la Seguridad Social- sino también a los subsidios contributivos. Este supuesto planteaba un problema legal ya que estas pensiones son competencia exclusiva del Estado y se argumentaba además que el sistema de jubilaciones en España es de caja única, lo que impide establecer diferencias entre comunidades. Ésta fue precisamente la tesis que defendió el entonces presidente Emilio Pérez Touriño para oponerse a la propuesta inicial de Quintana.
Por el contrario, sí existía la posibilidad legal de aumentar las prestaciones de carácter no contributivo creando un complemento de 200 euros anuales, la subida que finalmente acabó aprobando el bipartito y que asumió Pérez Touriño.
En Galicia son más de 50.000 las personas que cobran prestaciones no contributivas, que puede ser de jubilación, invalidez o viudedad. La comunidad gallega es una de las tres autonomías españolas con más perceptores de pensiones asistenciales.
La cuantía media de este subsidio es de 336 euros al mes repartidos en 14 pagas anuales. Para el anterior Gobierno bipartito era una cantidad muy baja y, por esta razón, optó por incrementarlas en un 5% otorgando a sus beneficiarios un complemento de 200 euros anuales. La pretensión del ex presidente Touriño era elevar esta paga hasta los 300 euros para 2010.
El nuevo Gobierno, sin embargo, discrepa de esta medida. "No nos gustan las iniciativas que son un poco parche. No queremos tiritas", criticó Beatriz Mato. La conselleira, que defiende el esfuerzo de su departamento en gasto social para el próximo año, asegura que "diez euros al mes no suponen un beneficio rentable". Según explicó, su departamento diseña un programa de incentivos y subvenciones que pondrá en marcha el próximo año para ayudar a las personas más desfavorecidas y con menos recursos.