M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
Aunque la crisis económica está obligando cada vez más a las administraciones a apretarse el cinturón, la austeridad ha tardado en calar en el sector público. Entre los años 2005 y 2009, los gastos destinados a pagar los sueldos de funcionarios y personal laboral se incrementaron un 58% a nivel autonómico y un 18,9% a nivel local. Las partidas dedicadas por ambas administraciones a inversiones reales, sin embargo, no crecieron en la misma proporción lo que explica que los gastos dedicados al capítulo de personal sean 2,3 veces superiores a las inversiones reales.
Así se desprende del estudio El coste de la Administración Pública, elaborado por la Escuela de Negocios EAE y según el cual existe un desequilibrio generalizado en casi toda España entre las partidas dedicadas a pagar nóminas y las destinadas a inversiones.
En total, la Administración Pública le cuesta a cada gallego 9.405,7 euros -300 euros menos que la media española- de los que la partida más importante va a parar de nuevo al sueldo de funcionarios y demás personal del sector público: un total de 2.133,3 euros.
Los autores del estudio atribuyen este desequilibrio entre gastos de personal e inversiones al incremento que en los últimos ocho años ha experimentado la cifra de funcionarios autonómicos y municipales, que desde 2002 prácticamente se duplicó en toda España.
En el caso gallego, el informe no aporta datos individualizados sobre la evolución de este colectivo aunque sí explica que Galicia es la cuarta comunidad con un mayor peso del sector público en su economía. Así, el 21% de todos los asalariados gallegos trabajan para la Administración, o lo que es lo mismo, uno de cada cinco trabajadores recibe un sueldo público a final de mes. Esta "dependencia" laboral de la administración, según se concluye en el informe, podría tener repercusiones negativas sobre la eficiencia económica. Por eso, el director del informe, Mario González, abogó por mantener el tamaño de los sectores públicos "a raya" para fomentar la productividad, subrayando que las comunidades en las que el funcionariado público tiene más peso -como Galicia- tienden a presentar niveles más bajos de PIB.
En total, las administraciones públicas gastarán en Galicia este año 26,2 millones, el 22% en personal y el 9,7% en inversiones reales.