X. A. TABOADA | SANTIAGO
El Ministerio de Fomento firmó ayer con el Banco Europeo de Inversiones la concesión de un crédito por 5.000 millones con los que se financiarán las obras del tren de alta velocidad al margen de las inversiones recogidas en los presupuestos del Estado. Estos fondos adicionales se destinarán a sufragar los costes de cinco proyectos, entre los que figura el tramo Lubián-Ourense, la salida de Galicia hacia la Meseta. Pero también se incluyen las líneas Valladolid-Vitoria, Madrid-Badajoz, Madrid-Murcia y la ampliación de la estación de Atocha, en la capital española.
La cantidad precisa que el Banco Europeo de Inversión destine a cada proyecto, siempre a través del Adif, se determinará en el momento en que Fomento elabore la lista oficial de líneas beneficiarias y el coste de cada una de ellas. Así, con respecto al tramo Lubián-Ourense, aún no se han redactado los proyectos constructivos, que marcarán la previsión de plazos y la inversión anual. Para 2010, los Presupuesto del Estado reservan sólo 40 millones de euros, pero fuentes de Fomento aclararon que si se requiere más dinero, el Adif podrá recurrir en cualquier momento a los fondos del Banco Europeo de Inversión.
El convenio firmado ayer entre el titular de Fomento, José Blanco, y el presidente del BEI, Philippe Maystadt, también deja abierta la posibilidad de que las empresas privadas que participen en la construcción del ferrocarril mediante la fórmula público-privada se beneficien de estos créditos blandos si encuentran dificultades en el mercado español.
"La participación del BEI contribuirá a despejar incertidumbres en un momento en que las empresas tienen dificultades para acceder a la financiación", comentó José Blanco. El acuerdo firmado ayer permitirá la concesión de hasta un máximo de 5.000 millones de euros hasta el año 2015 para contribuir a la financiación del plan extraordinario de insfraestructuras de Fomento. Sólo Adif tendrá recurrir a la financiación externa en 2010 por unos 2.100 millones de euros para costear su programa de inversiones.
De esta forma, el BEI se consolidará como uno de los principales financiadores de infraestructuras en España, pues desde el año 2004 ha facilitado fondos para la construcción de vías de comunicación por algo más de 17.000 millones de euros.