REDACCIÓN | A CORUÑA
Seis meses después de que Fomento decidiese paralizar las obras en la A-8 en el tramo Lindín-Mondoñedo por la mala calidad "geotécnica" del terreno, todavía no se ha fijado un plazo para retomar los trabajos. El pasado abril, el departamento de José Blanco decidió suspender "parcial y temporalmente" en cuatro de los 5,5 kilómetros del tramo por problemas de estabilidad en la ladera hasta reconsiderar las soluciones constructivas adecuadas. Según los primeros estudios, Fomento tendrá que construir tres viaductos más de los proyectados en el tramo.
Pese al retraso de las obras en este trayecto de la autovía que une Galicia y Asturias, el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, aseguró ayer que el Gobierno mantiene el compromiso de finalizar las obras de la A-8 en 2011, aunque en un principio estaba previsto para el próximo año.
La razón de esta cambio en el calendario se debe a los retrasos en los tramos de Mondoñedo-Lindín y Lindín-Careira, ambos en Lugo, que se acabarán dentro de dos años.
En una comparecencia en la comisión de Fomento del Senado, Morlán se refirió a uno de los tramos de la Autovía del Cantábrico que acumula más retraso, el de Mondoñedo-Lindín. Según apuntó la aparición de problemas de estabilidad en laderas con tan sólo un 10% de ejecución de las obras, ha obligado a suspenderlas y reconsiderar las soluciones constructivas adecuadas. Morlán explicó que una vez que se aprueben las modificaciones que ha provocado esta situación, volverán a reanudarse las obras que afectan a 4 de los 5,5 kilómetros de este tramo.
En respuesta a la senadora del PP Carmen Guimunde sobre las obras en la provincia de Lugo, Morlán se refirió a la ubicación de las conexiones de la A-8 para el acceso a Mondoñedo, y especificó que se ha dispuesto un enlace principal entre la A-8 y la N-634.