X. A. TABOADA | SANTIAGO
El futuro del AVE gallego quedó ligado hace poco más de tres meses al Pacto do Obradoiro. En un documento de seis hojas, el ministro de Fomento, el lucense José Blanco, estampó su firma en lo que se ha presentado como el calendario más realista en fechas e inversiones para la llegada del tren de alta velocidad a Galicia. También figura la firma del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ya que aunque el Gobierno gallego no aportará fondos, sí actuará como supervisor de su cumplimiento porque Blanco ha apostado por el camino de la concertación institucional como prueba de que ahora sí se va en serio.
Cien días después de su puesta de largo, el Pacto do Obradoiro funciona. Sólo entre septiembre y octubre se han licitado obras por 500 millones de euros que, sumadas a las adjudicaciones realizadas antes del verano, han permitido que se cumplan en un 61% los objetivos previstos para este año: llegar a un volumen de licitación de 1.316 millones de euros.
La Xunta, gobernada por el PP y que podría cuestionar el ritmo del Ministerio de Fomento, no tiene queja. De momento no le pone ninguna pega a la actuación de una administración regida por el PSOE. Es más. Se podría decir que está encantada con la impronta que José Blanco está imprimiendo en el AVE gallego. "Se está cumpliendo escrupulosamente el acuerdo", sostiene el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández. "Estamos satisfechos", asegura. Y eso que sus cuentas no coinciden exactamente con las del Ministerio de Fomento.
El Pacto do Obradoiro nació con el objetivo último de "blindar" el AVE gallego mediante un acuerdo "revolucionario", en palabras de José Blanco, que garantiza las inversiones y un calendario realista de plazos que, como elemento adicional, conlleve que la alta velocidad ferroviaria se saque del debate político. En total se comprometieron, para que el AVE entre plenamente en servicio en el año 2015, 4.700 millones de euros, de los cuales 1.136 se licitarían antes de acabar el presente el año y el resto -3.362- en 2010.
De esos 1.316 millones, casi 306 ya se habían sacado a concurso antes de la firma del pacto para reforzar el Eje Atlántico entre A Coruña y Vigo y el corredor Santiago-Ourense.
Pero entre septiembre y octubre cayeron otros 500 millones en licitaciones, de los que la mayor partida, casi 350 millones, se destinan a tres de los tramos más atrasados del AVE entre Zamora y Lubián: 145 para Cernadilla-Pedralba de la Pradería, 154 para Pedralba-Túnel de Padornelo y 50 para Zamora-La Hiniesta. Con estas licitaciones se completa así el trazado de 216 kilómetros que separa la localidad vallisoletana de Olmedo con Lubián. En total suman 806 millones que elevan al 61% el nivel de ejecución hasta la fecha del pacto.
"Sé que nuestra economía no vive sus mejores momentos, pero no podemos dejar de invertir allí donde es necesario, como en Galicia. Y este proyecto de alta velocidad es vital para el futuro de esta tierra. Por eso hemos realizado en estos últimos meses un esfuerzo inversor sin precedentes, por más de 800 millones", asegu- ró Blanco a este periódico.
Las cuentas de la Xunta son un poco distintas, pero así y todo no constituye un motivo de queja en su valoración general. El conselleiro de Medio Ambiente sostiene que se han licitado 710 millones, pero también admite que sus datos podrían no estar actualizados porque hay pendiente una nueva reunión de la comisión de seguimiento. "Cuando todos tenemos interés, un objetivo común y hay voluntad, todo va bien", resume Agustín Hernández. Para cumplir a rajatabla el Pacto del Obradoiro, tiene que licitar en estos dos meses obras por 514 millones. "Hay tiempo antes de que acabe el año", sostiene el conselleiro.
¿Qué es lo que queda pendiente? Pues 308 millones para los tres tramos del AVE entre Porto y Taboadela (Ourense), 168 en suministros para la línea Santiago-Ourense y 38 para la estación de Vigo. Lo que permitirá acometer este volumen de gasto, tanto en 2010 como en los años siguientes, es el préstamo por 5.000 millones de euros que el Banco Europeo de Inversiones acaba de firmar con José Blanco, lo que para Feijóo constituye un elemento fundamental para "apuntalar" el AVE gallego.
El único encontronazo sobre la marcha del pacto se produjo a principios de octubre, cuando el presidente reclamó al ministro "explicaciones" por cómo pensaba cumplir los plazos con sólo 40 millones de euros en los presupuestos de 2010 para el tramo Ourense-Lubián. José Blanco le respondió en tono de sentencia: "Yo pongo el dinero del AVE y otros miran que se cumplan los plazos". El ministro le pidió a lealtad a Feijóo y que se fiara de su compromiso. La choque no fue a mayores y desde entonces no se ha repetido un reproche. Ambas administraciones coinciden en el Pacto do Obradoiro avanza según lo programado.