EFE
"Hermetismo total" es la cualidad pero también la crítica sindical a la actitud que mantienen las direcciones de las dos cajas de ahorro gallegas, Caixa Galicia y Caixanova, en el contexto actual de conversaciones con la Xunta en las que su fusión es el tema sobre el que giran todas las ideas.
El diálogo a tres, iniciado hace pocas semanas, pretende encontrar un punto de acuerdo y en ello se insistirá estos días.
Lo que no hará será trascender, de momento, y los sindicatos expresan su "inquietud" ante las oleadas de rumores que afectan sobre todo al personal "prejubilable".
Según fuentes de la CIG, esta cifra podría suponer más de la mitad del "excedente" y superar, sólo en una caja, las 800 personas.
"Nadie dice ni sí, ni no, ni todo lo contrario, si hace falta o no la fusión y cómo está la situación", explican a Efe fuentes sindicales, que urgen respuestas de ambas direcciones que no se parezcan al silencio administrativo ni al vuelva otro día.
Tampoco que sean indecisas, imprecisas o aplazables con la excusa del buen hacer, como las de la Xunta, continúan, que "cambia de idea cada minuto y no se sabe muy bien con qué cara se quedan".
Una de las opciones, se plantea un sindicalista, es que no haga falta la fusión, por lo que "no hay más que hablar". No parece que sea ésta la buena porque "aunque quieran seguir solos no pueden" y por ello las conversaciones seguirán, dice otra fuente, en este caso del entorno de las cajas, entre otros motivos porque Caixanova es "reacia" a la fusión.
Sin embargo, esta supuesta actitud de rechazo de Caixanova a fusionarse con Caixa Galicia abre otra posibilidad y es la de "aventurarse con alguien de fuera", una especie de "fusión virtual" que consiste en mantener la marca pero contar con un único consejo de administración que gestione dicho poder en una sociedad.
Pero "la Xunta no les va a dejar", dice otra fuente de UGT, que cree que al final "la fusión será entre las dos, les guste o no".
Por eso "si hace falta la fusión, que se ponga encima de la mesa", continúa el sindicalista, que insiste en su preocupación de que la fusión se pueda plantear con una caja de fuera de la Comunidad, tras recordar que entre las dos cajas gallegas cuentan unos 5.730 trabajadores en Galicia que, sumados a sus empleados de oficinas en España y en el extranjero, se aproximan a los 8.000.
De ellos, Caixa Galicia cuenta con 4.595 empleados a 30 de septiembre y Caixanova con más de 3.139, según indican a Efe fuentes ambas entidades.
No hace mucho, poco más de un mes, que los tres sindicatos, CCOO, UGT y CIG, veían "inevitable" y casi "inminente" la fusión de Caixa Galicia y Caixanova ante el escenario de crisis actual.
Las pistas despistan y por el momento sólo se ha hecho público de manera oficial que la Xunta apuesta por tener "una o dos cajas de ahorro" y que para tomar una decisión "sólo" tendrá en cuenta los intereses generales de la Comunidad.
Falta por saber si esa única caja de ahorros será completamente gallega, si compartirá esa cualidad con alguna compañera de fuera o si las dos se quedarán como están, en definitiva, todas las opciones.