REDACCIÓN | A CORUÑA
Un proyecto del anterior bipartito que la nueva Xunta echa por tierra. La construcción de una segunda planta de basura en el sur de Galicia. Desde el PSdeG, su portavoz de Medio Ambiente, Carmen Gallego, registró una iniciativa para demandar al Gobierno gallego que haga pública la ubicación de la segunda planta que había previsto el anterior Ejecutivo autonómico.
Sobre el plan gallego de residuos hecho por el bipartito y rechazado por el Gobierno de Feijóo, Gallego cuestionó su decisión porque supone "un desprecio a un trabajo riguroso y técnicamente impecable". Para los socialistas, la Xunta de Feijóo tomó esta decisión porque "no quiere apostar por políticas de gestión de residuos que primen la proximidad, diversidad de sistemas de gestión y la apuesta por la reducción, reutilización y reciclaje".
La diputada socialista advirtió de que el plan descartado por la Xunta contemplaba la construcción de complejos ambientales en Lugo, Ourense y Pontevedra, de modo que llegasen a Cerceda 500.000 toneladas anuales de residuos. Gallego achacó a la "reprogramación ideológica" la decisión de retrasar la aprobación del plan de residuos y denunció que la Xunta "rebaja claramente" los objetivos ambientales en comparación con el bipartito. Por ello, lamentó que el PP "prime" la incineración. Por otra parte, la Consellería de Medio Ambiente ha adjudicado 18 contratos administrativos por un importe superior a los tres millones. Las partidas del Departamento que dirige Agustín Hernández para 2010 alcanzan los 148,8 millones y priman el sanemiento de las rías y la eliminación de los vertidos.