EFE
Más de un centenar de emigrantes, mayores de 60 años, procedentes de Argentina, Brasil y Uruguay han retornado hoy a Galicia ante la emoción de las decenas de familiares que los esperaban en el aeropuerto de Lavacolla.
"Esto es una cosa que no se puede describir. Estoy muy contento", aseguró Benedicto, quien tras casi 40 años en Buenos Aires pudo abrazar a algunos de familiares, que sólo conocía por teléfono.
Junto a él, otros ciento veintitrés participantes del programa de la Xunta "Volver á terra", desfilaban por la terminal compostelana intentado reconocer las caras de sus parientes, que emocionadamente esperaban tras la barandilla.
Entonces, las quejas por el retraso de los vuelos y las dudas sobre si sus familiares serían capaces de reconocerlos tanto años después, dejaron paso a abrazos prolongados y llantos de felicidad.
"Tenía ganas de venir a ver a los míos y me gustaría vivir con ellos un tiempo", explicó uno de los emigrantes argentino, que volvía a Galicia 51 años después. "Estoy encantado de volver a mi país", añadió.
Entre todos los retornados, la idea de visitar los lugares donde se criaron era la más repetida. Así podrán comprobar los efectos del tiempo, repetían.
A este primer grupo de emigrantes, se unirán esta tarde otros nueve gallegos procedentes de Cuba.