REDACCIÓN | SANTIAGO
Las técnicas tradicionales para el seguimiento de animales en su hábitat natural ya no son lo que eran. Las nuevas tecnologías han entrado con fuerza en este sector, haciendo más cómodo el trabajo de campo de los biólogos y menos invasivo el procedimiento. Con este doble objetivo la Consellería de Medio Rural acaba de iniciar un programa de seguimiento por radio de salmones adultos en el río Ulla, una técnica que les permitirá recabar mucha información sobre su modo de vida y sus costumbres migratorias. Aunque innovador en cuanto al procedimiento empleado, este nuevo programa se inscribe en los trabajos desarrollados desde 1993 para contribuir a la conservación de esta especie en el Ulla.
Mediante un transmisor de radio implantado en cada ejemplar a través del esófago, los responsables del estudio pueden localizarlo con un receptor de la misma frecuencia. Medio Rural aclara que esto es posible porque los salmones no ingieren alimentos desde su entrada en el río hasta su vuelta al mar y que la incorporación del transmisor gástrico es menos "molesta" y "traumática" que la quirúrgica o el anclaje externo. Estas prácticas se vienen realizando con éxito en diversos países desde hace 30 años.
El objetivo de la iniciativa es aportar información para un mayor conocimiento de distintos aspectos biológicos del salmón así como de la gestión para su aprovechamiento. Concretamente, los técnicos analizarán el comportamiento migratorio de los salmones en el remonte del río y su relación con variables ambientales como temperatura y caudal; los lugares de parada natural y desove; el efecto de determinados obstáculos artificiales sobre la población de salmón; tasas de explotación legal; existencia de furtivismo y migración de descenso al mar.
El seguimiento de salmones comenzó este año en varias localizaciones del río Ulla con la adquisición de varios transmisores y receptores fijos que, colocados en puntos estratégicos del cauce fluvial, ayudan a la localización de los peces. El seguimiento se completa con otros receptores portátiles, que llevados a pie de río por agentes ambientales y vigilantes, permiten la localización diaria de los salmones que han sido marcados previamente. Los receptores tienen un sensor de actividad que permite detectar cualquier anomalía después de 10 horas de falta de movimientos del pez en cuestión.
Los ejemplares que participan en el seguimiento, tras su captura en la estación de Ximonde, son anestesiados para la implantación del transmisor y se sueltan de nuevo al río después de dos horas de observación. Su comportamiento fue diferente hasta la fecha y mientras algunos de los peces remontaron más de 30 kilómetros, otros apenas se movieron, uno de ellos murió por causas desconocidas y otro apareció en un galpón. En este caso, Medio Rural abrió diligencias para aclarar si fue extraído de forma ilegal e incoar un expediente sancionador.