REDACCIÓN | A CORUÑA
Los representantes de los trabajadores del centro penitenciario de Teixeiro protagonizarán un encierro informativo "como acción previa al comienzo de un proceso de movilización de los trabajadores". Los sindicatos convocantes de la protesta, CSIF, ACAIP, CIG, USO, CCOO y UGT, alertaron ayer de la degradación paulatina que se ha experimentado en el centro en los últimos tiempos.
Los motivos que les llevan protagonizar el encierro se encuentra el, en su opinión, "incumplimiento sistemático de la relación de puestos de trabajo". Así las cosas, mantienen que, en los últimos dos años, sólo en el área de seguridad y vigilancia se ha reducido el número de funcionarios en 20 trabajadores, mientras que el personal laboral lo componen 24 personas en lugar de los 61 previstos.
Los convocantes señalaron además que el hacinamiento que sufre Teixeiro -cuenta con 1.800 reclusos a pesar de que tiene capacidad para 1.008 internos-, unida a la mencionadas carencias de personal, genera "una carga de trabajo que impide cumplir adecuadamente las funciones de vigilancia o las de tratamiento".
Los representantes sindicales señalaron además que la directora del centro penitenciario, Silvia Alonso, "se limita a cumplir a ciegas las instrucciones sin voluntad de diálogo con los representantes de los trabajadores "generando un mal clima entre la plantilla". Los sindicalistas reclaman por ello que la gestión del centro recupere cauces de normalidad y consenso, lejos de políticas de imposición "no adaptadas a la realidad".
Aseguran también haber asistido a "un cúmulo de falsedades por parte de la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo. "Mientras ensalza la profesionalidad del equipo penitenciario en todos los medios de comunicación e invoca en el Parlamento la pretensión de alcanzar pactos con las organizaciones sindicales, permanece incumplido el anterior acuerdo". Para los sindicatos, representa "una burla" a los trabajadores y "una pérdida absoluta de credibilidad". Por otro lado, "mientras ensalza la profesionalidad del colectivo, dicta instrucciones con el propósito de recortar derechos y endurecer las ya penosas condiciones de trabajo. Es una mentirosa compulsiva", concluyen.