R. PRIETO | A CORUÑA
El penal de Teixeiro ha movido ficha. Un mes después de que LA OPINIÓN informase de la red de enlaces que presos de ETA habían intentado establecer en el penal coruñés para sacar información al exterior y comunicarse con la dirección de la banda, tres reclusos etarras han sido trasladados a otros módulos del centro penitenciario. El objetivo de este cambio, según funcionarios de Teixeiro, es evitar que los reclusos con más años de condena en la prisión de A Coruña y sin ser trasladados de módulo puedan "constituir su propio club" y "utilizar" a otros reclusos en segundo grado para enviar información al exterior.
Uno de los etarras que fue cambiado de módulo en Teixeiro es Gonzalo Rodríguez Cordero, interno en el penal de Curtis desde hace ya diez años. Según sospechan los funcionarios, Rodríguez Cordero recibió órdenes de Sergio Polo Escobés, líder del grupo de etarras en la cárcel de A Coruña hasta que el pasado mes de marzo el ex dirigente de ETA Javier García Gaztelu, Txapote, fue trasladado al penal de Teixeiro, para que aprovechase su "confianza" con otros reclusos en segundo grado en el módulo 5 y abriese vías de comunicación con el exterior. Junto a Cordero, el etarra Ibon Meñica también fue enviado del módulo 5 al 4 del penal coruñés. Jesús María Gómez Ezquerro abandonó el módulo 5 y fue trasladado al 3.
"Llevábamos mucho tiempo insistiendo en la necesidad de hacer estos trasladados porque se había conseguido tejer una red de observadores y siervos de los que se valían los presos etarras para contactar con la banda", denuncian desde Teixeiro. En esta ocasión, las quejas de los funcionarios no han sido desoídas. Ante la investigación abierta el año pasado por el Ministerio del Interior a terroristas del penal de Curtis por el supuesto pago a presos de permiso para actuar como correos con el exterior, Prisiones trata de romper con estos traslados la relación de los presos etarras con reclusos comunes. Los funcionarios celebran la decisión, que atribuyen a la "intervención" de la recién nombrada subdirectora de Seguridad de Teixeiro.
Ya llevan seis días de encierro. Los etarras presos en Teixeiro iniciaron el sábado pasado su particular protesta: encerrados en sus celdas sin salir al patio por los registros de los funcionarios a quienes los visiten. La orden dictada por Instituciones Penitenciarias sobre los cacheos a familiares y amigos que visiten a reclusos peligrosos -etarras, yihadistas o condenados por su vinculación a bandas de delincuencia organizada- ha puesto en pie de guerra a los reclusos de ETA.
La circular de Prisiones, que empezó a aplicarse el pasado fin de semana, ha llevado a los presos etarras en Teixeiro, junto a los internos de la banda en otras cárceles españolas como las de Huelva, Almería, Soria o Teruel, a iniciar un encierro indefinido en sus celdas. Los funcionarios del penal coruñés temen que la situación se agrave ya que hay nuevas visitas programadas para mañana.
El pasado fin de semana, el penal de Teixeiro fue escenario de dos enfrentamientos entre funcionarios y familiares de presos etarras a raíz de esta circular sobre los registros. El padre del etarra Iñaki Peña fue detenido por desobediencia a la autoridad y por negarse a un cacheo. Familiares de Zigor Blanco también se negaron al vis a vis al ser informados de la nueva orden de cacheos.