M. J. A. | OURENSE
En el primer homenaje a Emilio Pérez Touriño tras perder las elecciones, organizado por el PSOE de Viana do Bolo (Ourense), el ex presidente de la Xunta se confesó. Ante unos 70 militantes de la comarca, reconoció que tiene más tiempo para reflexionar y admitió que "si fuera ahora, hubiera salido al paso de las críticas por la compra de los coches y los muebles que hizo el PP durante la campaña", pero que entonces no lo hico porque se lo desaconsejaron los asesores. "Insistían en que no debía ser beligerante", comentó Pérez Touriño.
"Es cierto, tenía que haber salido más a la calle para estar más al lado de la gente; pero las decisiones las toma un equipo y pensaron que un presidente tenía que trabajar en su despacho", explicó ante las preguntas formuladas por los militantes.
Caldo gallego, androlla con grelos, postre y copa. Con este menú y el respaldo de los setenta militantes y simpatizantes socialistas en la localidad ourensana de Viana do Bolo, que le tributaban bajo una pancarta de Grazas, Emilio el primer homenaje oficial tras la derrota, Touriño dejó en el perchero su armadura de hombre impasible y se confesó.
El ex presidente de la Xunta no se cansó de dar las gracias. "Sigo trabajando por todos vosotros desde el Parlamento", aseguró. "Los errores no son de uno solo, pues gobernar es labor de equipo, pero los asesores insistían en que no había que ser beligerantes", apuntó. De ahí el peso que tuvieron en los resultados, confesó, las críticas por la compra de muebles y coches oficiales no rebatida a tiempo.