G. PORTO | MOS
La conductora de transporte escolar del colegio Maestro Martínez Alonso, que ayer fue apartada del servicio tras ser denunciada por los padres por supuesta conducción temeraria cuando llevaba a alumnos, se enfrenta a una pena de dos años de prisión según informaron fuentes de la Guardia Civil de Tráfico.
La chófer, P.B.P.A, de 38 años, no realizó ayer el habitual recorrido, de acuerdo con las instrucciones de la empresa, que decidió abrirle un expediente informativo y retirarla del servicio hasta conocer los hechos denunciados y que motivaron la intervención de la Guardia Civil de Tráfico. Una docena de madres de alumnos del centro se concentró ayer a las puertas del centro y pidieron que la conductora no vuelva a realizar el trayecto y se designe para él otro chófer de forma permanente.
Según Tráfico, la imputación presentada en el juzgado de un delito contra la seguridad de tráfico implica, tras el juicio, la posibilidad de penas de prisión de seis a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de uno y hasta seis años. Todo ello si se demostrase finalmente que la conductora actuó con temeridad manifiesta y puso en peligro la vida o integridad de las personas, en este caso niños, que viajaban en el transporte escolar.
En la mañana del pasado día 10, varios padres de alumnos del centro mosense presentaron una denuncia en el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de varias irregularidades cometidas por la conductora de una ruta de transporte escolar de dicho centro. Por todo ello y después haber realizado servicios de vigilancia del transporte escolar al referido colegio, se procedió a la imputación de la conductora como presunta autora de un delito contra la seguridad vial, "al cometer la misma, con habitualidad, diversas infracciones en materia de seguridad vial, algunas de ellas muy graves, tales como: giros en tramos curvos carentes de visibilidad, no respetar las señales de stop, evidentes excesos de velocidad..., poniendo en evidente riesgo la seguridad de los escolares", según la denuncia presentada en el Juzgado.
La empresa para la que trabaja, Monbus SA, decidió el sábado y a la vista de la denuncia apartar a esta conductora del servicio y sustituirla por otro chófer hasta conocer con detalle los hechos, de los que, según la empresa, no tenían conocimiento ya que la Guardia Civil no lo comunicó a la empresa.
Según explicó la delegación territorial de la Consellería de Educación en Vigo, en declaraciones a Europa Press, ayer se trasladó al centro la inspección de transportes para averiguar la realidad de las quejas de padres y vecinos. Educación matizó que se realizará un informe para verificar la realidad de las denuncias y cuyo contenido se dará a conocer "a lo largo de la semana", y aclaró que la decisión final dependerá de la empresa.
Desde principio de curso
Por su parte, la presidenta del ANPA del colegio Mestre Martínez Alonso de Mos, Maica Rodríguez, indicó que esta situación "ya viene desde principio de curso", pero que los padres carecían "de pruebas" a pesar de que "sabían lo que estaba pasando". "No teníamos pruebas y era nuestra palabra contra la empresa", lamentó. Por ello, decidieron realizar turnos para seguir al autobús y grabar las maniobras de la conductora durante el transcurso de la ruta, detectando "exceso de velocidad; que llevaba a niños de más en un autobús de 25 plazas; hablaba por teléfono y conducía al mismo tiempo; no hacía stops; no señalizaba las maniobras; cambio de sentido en línea continua en la N-550", criticó Rodríguez.