I. BASCOY | A CORUÑA
La reaparición el pasado sábado en Viana do Bolo y el anuncio de que el jueves de la próxima semana pronunciará una conferencia en Santiago organizada por la Fundación Iniciativas 21 han desatado de nuevo la expectación y los comentarios en el seno del PSdeG sobre el futuro del ex presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño, durante la pasada legislatura.
Para unos, el que fue líder de los socialistas gallegos protagoniza su especial "vuelta al ruedo autonómico", y para otros, los más cercanos al anterior secretario general del PSOE gallego, quizás sea la antesala de su despedida del Parlamento, que podría consumarse a finales de diciembre, para tomar rumbo al Consello Consultivo de Galicia.
Desde la dirección guardan silencio. Saben que Touriño deshoja la margarita de su futuro y "no quieren interferir". En todo caso, comentan que es "normal que los ex presidentes pronuncien conferencias".
Y la que el antecesor de Feijóo en la Xunta leerá el 27 de noviembre invitado por la fundación que él mismo creó para impulsar en su momento su candidatura a la presidencia del Gobierno gallego se titulará Galicia, na encrucillada, un encabezamiento que bien puede ser una alegoría de la situación en la que se encuentra el hombre que en 2005 arrebató a Manuel Fraga la mayoría absoluta que ostentó durante 16 años.
Ya decía Felipe González de los ex presidentes que son "como grandes jarrones chinos en apartamentos pequeños. No se retiran del mobiliario, porque se supone que son valiosos, pero están todo el rato estorbando". Y más o menos esa es la sensación que tiene Touriño del papel que se le ha dado en el Grupo Parlamentario, por eso está "incómodo", confirman fuentes socialistas, y por eso sopesa y "le da vueltas una y otra vez" a la posibilidad de renunciar a su escaño, exactamente no volver después de las vacaciones de Navidad, e irse al Consello Consultivo, donde los ex presidentes de la Xunta tienen reservada una plaza.
Touriño, explican sus próximos, no quiere protagonismo mediático, pero sí que se le tenga en cuenta en el seno del Grupo Parlamentario y en su partido. "Tiene mucho que aportar, reflexiones, estrategias... pero no es el único. El reparto de juego es escaso", se quejan.
Si la situación no muda, lo más probable es que el ex presidente abandone el hemiciclo, prevén fuentes socialistas, pero no descartan tampoco que surta efecto "la presión" que algunos de sus compañeros de escaño, "descontentos con la actual dirección", ejerce sobre su persona, animándole a no tirar la toalla.