REDACCIÓN | A CORUÑA
El Consello de la Xunta autorizó ayer el inicio de los trabajos para diseñar lo que será la nueva oficina judicial en la comunidad gallega, una reforma en profundidad del actual sistema.
Dos comisiones se encargarán de preparar el cambio, para lo que tendrán un plazo de 18 meses. Su implantación será "difícil", pero resulta "imprescindible", advirtió el presidente de la Xunta, quien destacó que Galicia es de las primeras autonomías en poner en macha la reforma tras su aprobación por el Gobierno central.
¿En qué consistirá? A grandes rasgos se cambiará la actual estructura judicial por otra dividida en tres unidades: una de apoyo al juez, para que éste se ocupe sólo de dictar sentencias; otra de servicios comunes procesales, con el secretario a la cabeza, para encargarse fundamentalmente del trabajo burocrático; y una tercera que tendrá como misión la gestión de los edificios judiciales y los medios materiales.