Los tres grupos con representación en el Parlamento gallego decidieron ayer por unanimidad instar a la Xunta a "impulsar" una "nueva política" de gestión de residuos mediante la "reorientación" del actual modelo de Sogama a través de estrategias de "prevención y educación" dirigidas al fomento de "hábitos responsables" de consumo.
La iniciativa partió de la diputada del BNG Isabel Montenegro, quien criticó que Sogama "siga siendo uno de los pilares fundamentales" de la política de gestión de residuos de la Xunta a pesar de sus "pobres resultados", por lo que apostó por otros modelos como el reciclaje y el compostaje. Con ella coincidió la parlamentaria del PSdeG Carmen Gallego, quien propuso descentralizar Sogama y situar diferentes centros públicos de tratamiento de residuos a un máximo de 37 kilómetros de todos los puntos de generación. Desde el PP, Daniel Varela aseguró que la incineración "no puede abandonarse inmediatamente" porque "no es razonable", aunque admitió que tampoco es "el modelo definitivo".