PAULA PÉREZ | SANTIAGO
Los que empezaron siendo simplemente quintanistas -afines al ex portavoz nacional del Bloque Anxo Quintana- se han ido organizando hasta terminar constituyendo una corriente propia dentro del Bloque Nacionalista Galego que actuará de contrapunto a la hegemonía de la UPG, sector mayoritario en la formación frentista. La cabeza visible de Máis BNG, Carlos Aymerich, fracasó en su primer intento de convertirse en líder de los nacionalistas gallegos durante la asamblea extraordinaria que se celebró en mayo, y en la que resultó elegido como portavoz nacional Guillerme Vázquez. Lejos de debilitarse, este colectivo ha decidido mantener su pulso dentro del Bloque para que sea una formación "más plural", con más peso de la militancia y con "vocación de apoyo mayoritario entre los gallegos".
Estas ideas quedaron plasmadas en la asamblea constituyente de Máis BNG que se celebró ayer en Santiago y en la que se eligió a Carlos Aymerich como coordinador xeral. El actual portavoz del grupo parlamentario del Bloque se queja de la "sensación de interinidad" que hay en la cúpula de la formación nacionalista y, por eso, aunque sólo han pasado siete meses desde que Guillerme Vázquez asumió la portavocía nacional del BNG, Aymerich reclama que se renueven los órganos de dirección de los nacionalistas gallegos y que se haga antes de las elecciones municipales.
Desde la UPG se baraja la posibilidad de retrasar la convocatoria de la asamblea ordinaria del BNG hasta después de las municipales de 2011. Para Aymerich, estas elecciones "son de una trascendencia fundamental" ya que, según explica, pueden suponer un "punto de inflexión para el nacionalismo". "Todo depende de que superemos esa sensación de interinidad. Por eso tiendo la mano a todo el Bloque para celebrar una asamblea de todos en 2010", demandó. En su opinión, en esta cita debe elegirse un nuevo líder que cuente con un amplio consenso y por eso propone que pueda participar toda la militancia.