Son marinos y actúan como policías. De hecho son funcionarios de Hacienda que actúan contra el narcotráfico, el contrabando, el blanqueo de capitales y el fraude fiscal. El personal de Vigilancia Aduanera tiene carácter de agentes de la autoridad y dadas las misiones encomendadas están autorizadas para el uso de armas de fuego. Sin embargo, sólo tienen la condición de colaboradores de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con quienes actúan en coordinación y sueles realizar operaciones conjuntas, especialmente contra el tráfico de drogas.
Por su doble condición de colaboradores de la Policía Nacional y la Guardia Civil y de agentes de autoridad armados, auxilian a los órganos jurisdiccionales o al Ministerio Policial en aquellas operaciones de lucha contra el contrabando en las que se requiere su actuación en función de Policía Judicial. Pero los sindicatos reclaman que la creación de una Policía Fiscal con personal de Vigilancia Aduanera.
Para el portavoz de SIAT, Ceferino Trillo, uno de los agrandes problemas de Vigilancia Aduarena es el ser una Dirección Adjunta de Aduanas "porque manda la Aduana burocratizada que dirige a la Aduana operativa (Vigilancia Aduanera), al contrario de lo que ocurre en Europa que le dan preferencia a la Aduana policial".
Por ello, los sindicatos defienden la creación de una policía fiscal con personal de Vigilancia Aduanera para lucha contra la delincuencia de cuello blanco. Esta reivindicación, según recuerda CSIF, ya quedó frustrada en la Ley de Lucha contra el Fraude, "por la oposición del Ministerio del Interior". "Esto reforzaría la lucha contra el fraude", concluyen desde CSIF.