REDACCIÓN A CORUÑA
La victoria de los perdedores. El Partido Popular gallego denunció ayer en un comunicado que los pactos municipales entre fuerzas políticas "perdedoras" le "arrebataron" un total de 53 alcaldías en ayuntamientos en los que los populares ganaron las pasadas elecciones municipales de 2007.
Un análisis del partido, del que dio cuenta en una nota, detalla que el Partido Popular de Galicia fue la lista más votada en las municipales en 216 municipios, de los cuales contó con mayoría absoluta en 152 y gobierna en 163.
En este sentido, subrayó que tanto en la moción de Porto do Son la pasada semana, junto con otras alianzas del PSdeG y BNG, así como de otros partidos, "privaron al Partido Popular de Galicia de gobernar en más de medio centenar de las alcaldías que ganó".
De éstas, el total de 53 que le corresponden pero en las que no gobiernan los populares, precisó la misma nota, 39 tienen las siglas del PSdeG o del BNG, en alianza entre ambos o en coalición con otras fuerzas políticas municipales, mientras que el resto tiene como principales siglas a otras fuerzas políticas.
"Este tipo de alianzas que apartan del poder a las listas más votadas en las elecciones son un fraude para los ciudadanos, ya que roban la voluntad de los votantes a no reflejar el sentir de la mayoría", indicaron los populares.
Por ello, los populares son partidario de que en cada ayuntamiento gobierne el partido político que más votos obtenga en cada convocatoria electoral, independientemente de que consiguiera o no la mayoría absoluta.
El objetivo es "evitar incómodas situaciones" para los ciudadanos en las que los partidos políticos derrotados se alían para llegar al poder formando "coaliciones de perdedores con ideas que no comulgan entre sí y con miembros que no se entienden, como sucede entre PSOE y BNG", según informa Efe.
En opinión de los populares gallegos este tipo de pactos "ponen en evidencia que el PSdeG sigue en brazos del nacionalismo con la intención de apartar del poder a la lista más votada", tras lo que recordó los casos de Noia, Vilariño de Conso, Santa Comba o Láncara, donde las elecciones las ganó el Partido Popular pero gobernaba la coalición PSdeG-BNG y que "se acabaron rompiendo o censurando, en el caso de los dos últimos, a causa del desgobierno al que sometían a los ciudadanos su líos internos".
"No tiene sentido que el Partido Popular no pueda gobernar en el 25% de los ayuntamientos en los que ganó las elecciones", concluyó la misma nota.