REDACCIÓN | SANTIAGO
Trabajadores fijo-discontinuos del Servicio de Defensa contra Incendios Forestais se concentraron ayer ante la Consellería de Medio Rural para denunciar el despido de los 600 efectivos que venían realizando estas labores en los últimos 9 meses y cuyos puestos cubrirá ahora la Xunta a través de la empresa pública Seaga.
El presidente de la Asociación Profesional de Incendios de Galicia, Roberto Jorge, lamentó que la Administración autonómica siga contratando personal a través de la "administración paralela" para las funciones que corresponden a los fijos-discontinuos, mientras que a estos, "que están dentro por méritos", se los despide.
Jorge afirmó que este colectivo no pide trabajar "10, 11 o 12 meses al año" porque, señaló, no desean ser "una carga para la Administración. "Sólo decimos que si hay trabajo, que cuenten con nosotros en vez de subcontratar a través de Seaga", demandó, tras recordar que estos profesionales disponen de más experiencia que los de la empresa pública.
Por su parte, el presidente del sector público de CSI-CSIF, Juan Carlos Rivas, exigió a la Xunta que cumpla el compromiso electoral del PP, cuyo programa incluía la promesa "inequívoca" de que este tipo de contrataciones acabarían y que se recuperaría el servicio público de defensa contra incendios forestales "fortaleciendo el mando único indispensable para hacer una tarea correcta en prevención y extinción".