REDACCIÓN | A CORUÑA
Más fondos para Galicia. La conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, quiso aprovechar su intervención en la Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado para manifestar el rechazo de la Xunta con el nuevo modelo de financiación autonómica porque "abre la puerta a un sistema menos igualitario" en los que los recursos de cada autonomía "pasan a depender de su capacidad fiscal e de su nivel de renta". Y para subsanar las "restricciones" que plantea el nuevo modelo, Currás reclamó incrementar hasta los 250 millones de euros la dotación de los recursos adicionales para las comunidades con dispersión poblacional superior a la media -como es el caso de Galicia-, ya que el actual sistema sólo prevé 50 millones de euros. Y para las comunidades con densidad poblacional inferior a la media, elevar los 50 millones previstos a 250.
Y sobre la mesa puso datos. "Galicia tiene la mitad de los núcleos de población de España", argumentó la conselleira, al tiempo que recordó que los servicios públicos esenciales absorben el 70% del presupuesto autonómico. Según advirtió Currás en su intervención, "llama la atención" que el Gobierno central, por un lado mantenga que las variables de dispersión y densidad poblacional están suficientemente ponderadas en el nuevo sistema, pero que por otro "sea necesario crear dos fondo específicos para mejorar los recursos asignados a estos costes diferenciales".
Una vez más, la conselleira de Facenda manifestó su desacuerdo con el "carácter bilateral" del acuerdo al entender que no es "equitativo" desde el punto de vista territorial". Como Currás, el resto de representantes de las comunidades autónomas del PP que participaron ayer en el debate del nuevo modelo de financiación autonómica reclamaron que se modifique el sistema por "injusto" e "insolidario", mientras que los del PSOE defendieron su idoneidad y aseguraron que garantiza la solidaridad entre territorios.
La encargada de abrir la sesión fue la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, que no se quedó a escuchar las intervenciones de los consejeros para ir a votar al pleno del Congreso. La ausencia fue tachada de "falta de respeto" por los dirigentes populares.
Poco endeudamiento y exceso de imprevisión. Así resumió ayer la política económica del bipartito el director xeral de Planificación e Fondos, Javier Rodríguez Seijo, quien consideró que el anterior Gobierno gallego "cumplió de más" el pacto por la estabilidad durante el ejercicio de 2008 y debió haber recurrido a un mayor endeudamiento para "prevenir" la falta de ingresos actual, derivada de la crisis económica. En una respuesta parlamentaria a la diputada socialista María José Caride, el alto cargo de la Xunta discrepó acerca de que la comunidad gallega fuese "la mejor" en 2008 en relación a sus resultados económicos. "Se puede tener buena nota, pero nadie pedía eso", argumentó. En este sentido, se refirió a que las otras seis comunidades que mejor respondieron al pacto de estabilidad "se acercaron al 0,75%" de deuda, que era el tope autorizado para ese año, mientras que Galicia cerró el ejercicio con un 0,17%. En opinión de Rodríguez Seijo, esa decisión "no le dio ventaja" ya que de haber aprovechado mejor ese margen de endeudamiento, habría podido invertir más y "apurar los recursos".