M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
Después de un mes de agosto negro en las carreteras gallegas y un 2008 en el que por primera vez se bajó de la barrera de los 200 muertos, nada hacía prever que 2009 podría cerrarse con otra cifra histórica. El propio José Luis Ulla, jefe de la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, confesaba a principios de año que mejorar las estadísticas de 2008 sería muy difícil, por lo que se marcaba como objetivo volver a acabar por debajo de los 200 muertos. Los datos de accidentalidad de los dos últimos meses, sin embargo, invitan al optimismo y sitúan a Galicia a un paso de cerrar su mejor balance de la historia.
En lo que va de año 174 personas murieron en las carreteras y travesías de la comunidad, cinco menos que en el mismo periodo de 2008 y 20 menos que en todo el año pasado. De mantenerse esta tendencia, Galicia podría acabar 2009 por debajo de la cifra histórica que supusieron las 194 víctimas mortales de 2008 y superar con creces el objetivo que se marcaba en enero la propia DGT. Pero para conseguirlo será clave lo que ocurra en diciembre, un mes tradicionalmente complicado desde el punto de vista de la seguridad vial al coincidir con dos operaciones especiales (la del puente de la Constitución y la de Navidad) y un incremento de los conductores que se ponen al volante bajo los efectos del alcohol.
Precisamente ayer la DGT informó del operativo especial que desplegará entre el 4 y el 8 de diciembre ante la previsión de unos 496.000 desplazamientos en la comunidad. Las carreteras sobre las que Tráfico centrará su atención durante el puente serán la AP-9, la A-6, la A-52, la A-55, la N-550 y la N-634, en las que ha localizado un total de 39 puntos conflictivos.
A falta de conocer los datos de diciembre, los responsables de Tráfico en la comunidad ya se felicitan por los resultados de 2009 que, incluso sin mejorar las cifras del año pasado, seguirían siendo buenos. La razón ha sido el buen comportamiento de la accidentalidad vial en octubre y noviembre. En cada uno de estos meses se registraron 11 fallecidos en las carreteras gallegas, es decir, 14 y seis víctimas menos, respectivamente, que en el mismo mes del año anterior.
A la reducción de la siniestralidad vial hasta noviembre, sin embargo, no han contribuido por igual todas las provincias. Según los datos del Centro de Gestión del Tráfico de A Coruña, sólo Lugo registró en lo que va de año menos víctimas que en el mismo periodo de 2008. Así, mientras la reducción en esta provincia fue del 41,3%, las carreteras de A Coruña, Ourense y Pontevedra registraron más fallecidos que en los 11 primeros meses de 2008. La provincia coruñesa fue la que experimentó el crecimiento más discreto, con un 7,9% más de muertes; le sigue Ourense con un 10,3% más de víctimas; y Pontevedra, con un 14,6% más.