REDACCIÓN | A CORUÑA
La presidenta del Parlamento quería rendirles homenaje y ayer lo hizo. Tres de los cuatro ex presidentes vivos de la Cámara gallega regresaron ayer al Pazo do Hórreo: Victorino Núñez Rodríguez, que presidió la Cámara entre 1990 y 1997; y sus sucesores, José María García Leira (1997-2005) y Dolores Villarino (2005-2009). Faltó a la cita Tomás Pérez Vidal, que en 1986 se convirtió en el segundo jefe del legislativo gallego en sustitución del fallecido Antonio Rosón, y que disculpó su ausencia por motivos de agenda debido a "compromisos ineludibles".
La actual presidenta del Parlamento de Galicia, la popular Pilar Rojo, alabó la "apuesta por el consenso" de todos ellos y se comprometió a "potenciar" un "modo noble de hacer política", articulada "desde el sosiego, las buenas maneras y la mejor predisposición para alcanzar acuerdos constructivos que beneficien a todos los gallegos". El homenaje a los ex jefes de la Cámara gallega incluyó una comida y la firma de Núñez Rodríguez, García Leira y Villarino en el Libro de Oro del Parlamento.
Paralelamente, Pilar Rojo buscó escenificar su apuesta por el consenso como "herramienta política". "Al recibirlos oficialmente en esta casa, la Cámara expresa su gratitud al trabajo y al esfuerzo realizado por cada uno de mis antecesores, que dieron lo mejor de sí en el ejercicio de la Presidencia del Parlamento", expresó.
Esta iniciativa partió de la propia Pilar Rojo, quien invitó también al almuerzo privado a los miembros que integran la Mesa de la Cámara y la Xunta de Portavoces en la VIII Legislatura. En el acto, en el que compartieron diversas anécdotas, también tuvieron un recuerdo especial para Antonio Rosón Pérez, que además también fue el primer presidente de la Xunta preautonómica, entre 1977 y 1979.