REDACCIÓN | A CORUÑA
La Asociación de Catering y Colectividades de Galicia presentó ayer una campaña contra el intrusismo profesional y denunció el trabajo "ilegal" que realizan "muchas" empresas "sin ningún tipo de requisitos sanitarios". En declaraciones a Europa Press, el presidente de la asociación, Gustavo Sobral, manifestó que en toda Galicia se está realizando una actividad "fraudulenta" por empresas de catering "no autorizadas". Así, explicó que pequeños restaurantes y bares hacen un trabajo para el que no cuentan con "garantías sanitarias". Según Sobral, en muchas ocasiones son las propias administraciones como la Xunta o los ayuntamientos las que están contratando estos servicios, algo que definió como "un hecho especialmente grave" y que, según dijo, es "muy habitual".
Según datos de la asociación, el volumen de negocio que movieron las empresas intrusas en el sector durante 2008 fue de 7,8 millones de euros, una cifra que para el presidente de la asociación "va a más" con el paso de los años. Además, Gustavo Sobral temió que el año que viene, debido al Xacobeo 2010, la situación será "aún peor". Para evitarlo, esta asociación presentó ayer su plan contra el intrusismo, bajo el que prevén informar al mercado y al sector hostelero de la normativa vigentes, notificar a las administraciones y a los clientes los incumplimientos de la normativa e incluso "denunciar ante las autoridades competentes estas prácticas fraudulentas". Las empresas gallegas de catering agrupadas bajo esta asociación alertaron de que en muchos casos las firmas "intrusas" incumplen los requisitos necesarios para garantizar la salubridad de los alimentos. Las infracciones más habituales, según la Asociación, son la "refrigeración insuficiente de los alimentos, la interrupción de la cadena de frío, la elaboración de los alimentos con demasiada antelación a su consumo, la cocción insuficiente o la contaminación cruzada por traslado de los alimentos a diferentes áreas de elaboración".
La Asociación de Catering y Colectividades de Galicia está formada formada por 15 empresas que operan en toda Galicia, con una plantilla total de unas 1.000 personas y una facturación de 50 millones de euros anuales. Cuentan con tres objetivos de futuro: crear una central de compras, una agrupación de empresas de I+D+i y una empresa de trabajo temporal especializada en el sector hostelero.