PILAR MERA | A CORUÑA
La Xunta ya ha tomado una decisión sobre el polémico concurso de farmacias, parcialmente anulado por una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que dejó en el aire la apertura de más de 80 boticas adjudicadas por el bipartito. La Consellería de Sanidade presentará hoy en el Tribunal Supremo un recurso de casación contra el fallo del TSXG que calificó de ilegal uno de los baremos de puntuación del concurso público, en concreto el que daba a los farmacéuticos de hospital el doble de puntos que a los de otras especialidades.
Tras más de una semana "estudiando" la sentencia, la Xunta comunicó ayer a los afectados que recurrirá el fallo ante el Supremo y que, una vez que la Consellería se lo comunique a sus departamentos territoriales, "se continuará normalmente" con la apertura de las farmacias adjudicadas en febrero de este año. Y es que tras conocer la decisión del TSXG -para quien la diferencia de puntuaciones entre especialidades vulnera el principio constitucional de igualdad- adelantado por este periódico la semana pasada, el Gobierno gallego paralizó la apertura de las farmacias que estaban a punto de inaugurarse. De las 87 boticas adjudicadas en el concurso que la Consellería de Sanidade resolvió en febrero de este año, al menos ocho ya habían abierto cuando el TSXG anuló el baremo, muchas otras estaban a punto de hacerlo y en el resto de los casos los adjudicatarios ya habían hecho inversiones millonarias en los locales, los medicamentos o incluso contratos de trabajo para personal adjunto, por lo que la sentencia provocó una enorme inseguridad sobre su futuro.
Así, con su decisión de seguir adelante con la adjudicación de las farmacias y recurrir ante el Supremo, la Xunta ha optado por la opción "menos traumática" para los afectados.
La otra posibilidad era acatar el fallo del máximo tribunal gallego y reordenar la lista de adjudicatarios restando puntos a los farmacéuticos de hospital o sumándoselos al resto. De una u otra manera, eso hubiera supuesto cambios para la mayoría de los beneficiarios, que o bien dejarían de serlo o bien recibirían una farmacia distinta a la que se les había adjudicado, debido a su nuevo orden en la lista.
No obstante, si el Supremo ratificara la decisión del TSXG y decretara la ilegalidad del concurso de boticas -algo que ya ha hecho en otras comunidades, como Canarias- el daño para los farmacéuticos podría ser aún mayor, pues tendrían que cerrar sus boticas varios años después de haber abierto, dado que el tribunal podría tardar más de tres años en resolver el recurso de la Xunta.
La presidenta de la plataforma de afectados, Elena Moreno, calificó la decisión de la Xunta como "la mejor para todos, teniendo en cuenta lo avanzados que estaban los trámites", en alusión a las farmacias que ya han abierto o que están a punto de hacerlo. Moreno reconoce que el Supremo podría tumbar el concurso y, por tanto, sus negocios dentro de unos años, pero prefiere esta posibilidad a tener que esperar otra década para abrir una farmacia -hasta ahora, todos los concursos públicos convocados por la Xunta para abrir farmacias fueron recurridos por los farmacéuticos ya establecidos y anulados en último término por los tribunales-.