C. V. | A CORUÑA
Al mal tiempo, buena cara. Los alcaldes de los municipios de Ponteareas y Caldas de Reis, dos de los grandes afectados por las inundaciones de este fin de semana, se niegan a decir explícitamente que tienen asumido que de vez en cuando sus vecinos ríos les jugarán una mala pasada, pero así lo dan a entender cuando explican que se sienten "a merced" de las cuencas fluviales, como afirma Juan Manuel Rey, el regidor de Caldas de Reis, o, como asegura Salvador González, su homólogo de Ponteareas, "el río sube y son zonas inundables de toda la vida, que se repiten cada cinco o seis años".
Precisamente el mismo punto de vista lo expresaba también ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, quien recordaba que "existe mucha ocupación de zonas de dominio público fluvial". No obstante, reconocen que algo puede hacerse, como limpieza de las riberas, dragado de las cuencas, talado de las orillas, aunque, como explica Rey, esa competencia no está en su mano, sino de la Confederación Hidrográfica correspondiente y de la Xunta. "Los municipios no tenemos medios ni técnicos ni económicos ni de personal".
Desde que la Administración autonómica se llevó el gran susto en 2006, el bipartito intentó hacer los deberes y elaboró un mapa de riesgos en los que identificó 28 zonas inundables y las medidas que habría que tomar para, al menos, aliviar las consecuencias de las riadas. El plan hidrológico todavía en vigor intenta responder en uno de sus apartados, con acciones concretas. Así, desde el Ejecutivo se indica que las obras previstas en dicho plan, como las limpiezas de los cauces en previsión de que los temporales menudeen por Galicia y se "priorizarán" las localidades castigadas de manera habitual. No obstante, el Gobierno que preside Feijóo intentará afinar qué áreas de la comunidad son más susceptibles de riego y adjudicar diferentes grados. El estudio, que ya había adjudicado el bipartito, estará finalizado, según fuentes de Medio Ambiente, en enero.
Plan de Emergencias
La Xunta ha homologado el Plan Territorial de Emerxencias de Galicia (Platerga) y el Plan Especial de Protección Civil fronte ao Risco Sísmico de Galicia (Sismigal), los cuales permiten una validación a nivel estatal ya que cumple con los requisitos de la normativa. Este plan territorial da lugar a la gestión en Galicia de las emergencias que sobrepasen de manera extraordinaria los medios de respuesta habituales y coordina la actuación de los diferentes grupos.
De esta manera, el director xeral de Emerxencias e Interior, Santiago Villanueva; y el subdirector xeral de Planificación e Protección Civil, Roberto Suárez; acudieron el jueves al pleno de la Comisión Nacional de Protección Civil que aprobó por unanimidad de todos sus miembros la homologación.
Respecto al texto en vigor desde 1994 se incorporan novedades como el análisis de riesgos por ayuntamientos, una nueva estructura de trabajo adaptada a la Lei de Emerxencias de Galicia, el establecimiento de dos medidas de funcionamiento o una mayor concisión en la descripción de las medidas de protección.
Junto a esto, se comprobó que tan sólo 18 municipios presentan en la actualidad un valor "muy alto" en el indicador de riesgo potencial, a estos le siguen 48 que tienen un valor alto, y en el fondo de la tabla se encuentra 91 ayuntamientos con un riesgo "muy bajo". Además, el Sisimigal tiene como finalidad conocer el peligro existente en Galicia frente al riesgo sísmico y estimar como esta destrucción puede ocasionar víctimas. Este plan establece la organización de procedimientos de actuación y busca responder a las urgencias.