M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
Los plazos para completar la recogida de la madera derribada por el temporal del pasado mes de enero siguen incumpliéndose. Casi un año después del paso del ciclón Klaus por Galicia y a pesar de que la Xunta se había comprometido a concluir los trabajos de recogida en noviembre, los destrozos provocados por el viento todavía son visibles en muchos montes privados de la comunidad. Así lo reconoció ayer el director xeral de Montes, Tomás Fernández-Couto, que cifró en 95.439 metros cúbicos el material dañado que la Xunta se comprometió a retirar y, a día de hoy, todavía sigue en los montes.
Esto significa que prácticamente la mitad de la madera dañada para la que el sector forestal gallego solicitó la colaboración y ayuda económica de la Consellería de Medio Rural aún no ha sido retirada, aunque el retraso no afecta por igual a todos los montes. Los trabajos para recoger y almacenar el grueso de este material -78.231 metros cúbicos- ya están iniciados y Medio Rural espera poder darlos por concluidos "en breve". En cuanto a los 17.000 metros cúbicos restantes, el proceso irá "más lento" y su extracción estará condicionada en parte a la meteorología.
Con todo, el director xeral de Montes confía en poder terminar "en un par de meses" la retirada y almacenamiento de los 200.000 metros cúbicos de madera para los que se solicitaron ayudas. Esto permitiría avanzar en la venta del material, que podría suponer, según sus estimaciones, el ingreso de unos "4 millones de euros" para los propietarios de las parcelas afectadas.
Para responder a los daños forestales provocados por el temporal que azotó Galicia el 23 de enero, la Xunta aprobó meses después una orden de ayudas dirigida exclusivamente a este sector y en la que se comprometía a financiar y ejecutar de forma directa la retirada de la madera. Unos 1.000 propietarios forestales se acogieron a estas ayudas para poder afrontar la limpieza de casi 3.000 parcelas de monte. Pero casi seis meses después de que se cerrara el plazo para la presentación de solicitudes, el proceso sigue incompleto.
Las dificultades para tramitar un número importante de solicitudes y realizar las comprobaciones pertinentes sobre el terreno, así como los "errores" de cálculo que atribuyó la Xunta del PP al bipartito, por aprobar una partida económica "insuficiente" para cubrir los daños, han sido los principales argumentos esgrimidos por Medio Rural para justificar la lentitud en la tramitación de las ayudas. Pero lo cierto es que la mayoría de los propietarios afectados declinaron acogerse a esta línea de subvención al discrepar sobre los criterios impuestos por la Xunta, entre ellos, encargar la ejecución de los trabajos a Seaga en lugar de dejarles acometer la limpieza por su cuenta. Eso explica que de los 700.000 metros cúbicos dañados por el Klaus en los montes de titularidad privada sólo el 29% se acogiera a las ayudas.