REDACCIÓN | SANTIAGO
Ni siquiera el Plan de Inversión Local del Gobierno para ayudar a crear empleo y obra pública le da un respiro a los ayuntamientos más asfixiados por la crisis. Diversos concellos de la provincia de Pontevedra no podrán rematar el 31 de diciembre las obras incluidas en el Plan E, una circunstancia que, añadida a los problemas de liquidez que arrastran muchos de ellos debido a la crisis, está llevando a la administración local a recurrir a préstamos para afrontar la financiación que cubrirán las aportaciones estatales.
"En esta situación se encuentran multitud de ayuntamientos de la provincia", aseguró ayer el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, quien señaló que las causas del retraso van desde las adversas condiciones meteorológicas hasta problemas laborales en las propias empresas adjudicatarias de las obras.
En esa situación se encuentra la constructora Indeza, de Ángel Fernández Presas. Un grupo de diez operarios de esta empresa, que trabajan en el municipio de Baiona en unas obras sufragadas por el Estado dentro del Plan E, amenazaron a Indeza con ir a la huelga el lunes si esta semana no les abona las dos últimas nóminas.
Además, CCOO denunció que al menos un 15% de los empleos atribuidos al Plan E en Galicia los ocupan operarios portugueses, lo que supone que unos 3.000 obreros lusos se benefician del plan.