REDACCIÓN | SANTIAGO
El líder de los socialistas gallegos, Manuel Vázquez, se enzarzó ayer en una discusión parlamentaria con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, sobre el equilibrio territorial de Galicia. Vázquez acusó al titular del Gobierno de gallego de querer "darle la puntilla" al interior de la comunidad y de consolidar una Galicia "de dos velocidades".
Según el secretario general del PSdeG, Galicia está dividida por una brecha mientras Núñez Feijóo "intenta vender" que Galicia es una "gran ciudad". "No hay una Galicia única, es plural y distinta", señaló Vázquez, que acusó a la Xunta de destinar una "inversión de cero euros" para los planes Impulsa Lugo y Ourense en los presupuestos del año que viene. Según el líder de la oposición, las cuentas de 2010 prevén una caída "del 15%" en los presupuestos para Lugo y Ourense y una rebaja de la licitación en ambas provincias del 79% -de 199 millones en 2008 a 42 en 2009-.
"Usted no sabe leer los presupuestos", le replicó Núñez Feijóo durante su intervención. Según el presidente, en tan sólo mes y medio la Xunta ha movilizado 15 millones de euros para los planes Impulsa Lugo y Ourense. Además, Feijóo detalló que los presupuestos prevén una inversión per cápita de 800 euros en las provincias de A Coruña y Pontevedra, frente a los 1.200 en Lugo y Ourense. "Si quiere hablar de reequilibrio territorial, ¿le parece razonable que en los Presupuestos Generales del Estado de 2009 el 65% del presupuesto para Ourense esté, no ya sin ejecutar, sino sin licitar?", añadió.
Vázquez también aprovechó el pleno para criticar el reciente viaje de Feijóo por Suramérica, aludiendo a la escasa afluencia de público a los actos del presidente.
La presencia de la conselleira de Traballo, Beatriz Mato, en el pleno de ayer cuando se había anunciado que no estaría abrió una nueva polémica entre Gobierno y oposición. El PSdeG y el BNG presentaron ayer una protesta formal ante la presidenta de la Cámara, al entender que habían sido engañados por el PP, que la pasada semana pidió que no se formulasen preguntas a Mato porque estaría ausente del pleno, pese a lo cual ayer asistió a la sesión. "Si el presidente no se fía de la conselleira, que tenga la vergüenza de que no aparezca por el pleno", dijo el nacionalista Carlos Aymerich. Por la tarde, la Consellería lamentó la "confusión" aseguró que "no hubo ninguna mala fe". Según su versión, cuando se cerró el orden del día del pleno la conselleira tenía previsto ir a una reunión sobre empleo en Madrid,. Sin embargo, al saber el contenido "específico" de la reunión, Mato decidió delegar en su director xeral para que fuera a Madrid, lo que facilitó que ayer acudiese al pleno.