JAVIER SÁNCHEZ DE DIOS
Aestas alturas, y a la vista de lo que hay en la calle, es ya un secreto a voces que la cuestión láctea ha ampliado su espectro, y de lo socioeconómico pasó al terreno político y quizá al electoral. La irrupción de la organización Gandeiros Unidos, que lidera en Galicia Xosé Agra, significa un abierto desafío para los sindicatos establecidos, que la acogen con desagrado, y por tanto una amenaza para el statu quo agrario....
La nueva organización, que hace hincapié en su carácter no sindical, se declara apartidista pero no pocos la creen vinculada al PP. Aunque ha exigido más al conselleiro Samuel Juárez que a la ministra Espinosa, medios sindicales creen que forma parte de la estrategia del centroderecha para recuperar el terreno perdido en el sector desde hace varios años.
Es un secreto a voces que una parte del resultado que en 2005 dio la Presidencia de la Xunta bipartita al PSOE se debió al crecimiento de Unións Agrarias. Bajo la dirección de Roberto García esa organización -de carácter socialdemócrata- se convirtió, tras las primeras elecciones democráticas en el campo gallego, en la segunda fuerza sindical, tras los Xóvenes Agricultores que dirige Francisco Bello.
La influencia de UUAA en el socialismo gallego ha crecido también mucho desde entonces, y aunque perdió el pulso con el Bloque por la Consellería de Medio Rural -que fue para Alfredo Suárez Canal- en el gobierno de Pérez Touriño, ahora con Pachi Vázquez como secretario general situó a uno de los suyos, Pablo García, como secretario de Organización del PSdeG.
El cisma
El PPdeG busca, y eso es también un secreto a voces, de una parte recuperar la hegemonía en el rural y de otra reducir el peso socialista a través de Unións. Y lo intentará aprovechando también la división interna por la que atraviesa el SLG, cuya responsable Carmen Freire es cuestionada por la Unión do Pobo Galego y sus terminales.
Las discrepancias básicas se originan en el rechazo de la UPG a la política de alianzas estatales adoptada por Freire, y se hicieron visibles en la época de Suárez Canal -un referente distinguido de la Unión do Pobo Galego- como conselleiro, cuando el SLG no ahorró críticas a su gestión al frente del departamento de Medio Rural.
Tras el periodo del bipartito, el desencuentro tomó nombres y apellidos cuando el Sindicato Labrego se negó a reincorporar al ex diputado del BNG y delegado provincial de la Consellería en Lugo, Emilio López Milucho, también de la UPG, que acudió a los tribunales y ganó.
Reconquista
Queda dicho que el PPdeG está decidido a cambiar las cosas, y para eso designó a uno de sus pesos pesados en el área municipal, José Crespo -alcalde de Lalín- para dirigir lo que algunos llaman "ofensiva agraria" en busca de la consolidación del voto en el sector lácteo.
Crespo Iglesias pudo ser conselleiro de Agricultura con Manuel Fraga, que le ofreció el cargo, pero el hábil lalinense osó rechazar la oferta y prefirió mantenerse como alcalde. Era, además, vicepresidente de la Diputación de Pontevedra y, entonces, presidente de la Federación Galega de Municipios y Provincias.
La influencia de José Crespo en el mundo rural se extiende también a la política: articuló, con alcaldes del PSOE y el BNG una agrupación de municipios del interior -con O Carballiño, Lalín y Melide entre otros- que algunos creen un equivalente rural a las áreas metropolitanas que se preparan para la llamada Galicia urbanita.
Ojo, pues.