P. MERA | A CORUÑA
El campo gallego no está, ni mucho menos, para tirar la casa por la ventana. En un pequeño gesto para adaptarse a la situación, la Xunta anunció ayer que congelará las tasas del Banco de Terras de Galicia (Bantegal), el mecanismo creado por el bipartito para aprovechar las tierras baldías. Así lo acordó ayer la comisión técnica que cada año establece las cuotas que se cobran a los ganaderos que quieran arrendar alguna de las tierras de las que dispone el Bantegal.
Y es que los propietarios que incluyen sus parcelas en el Bantegal no son los que deciden cuánto cobraran por alquilársela a los ganaderos que la necesiten, sino que es una comisión la que establece unos baremos de referencia en función del tipo de uso que se le dará al terreno o de la zona en la que se ubique. Los más caros, por ejemplo, son los usos vinícolas, cuyo arrendamiento ronda los 450 euros por hectárea y año en el municipio coruñés de Abegondo.
En la reunión de ayer, la comisión de Bantegal decidió mantener el año que viene los precios de 2009 de cesión en régimen de arrendamiento y de concesión de las parcelas que gestiona. El coste mínimo de arrendamiento de 20 euros anuales por parcela también se mantiene independientemente de la superficie, y también se aplicarán los precios de enajenación de terrenos.
Junto con las Unidades de Xestión Forestal (Uxfor), que permiten que varios propietarios de montes agrupen sus terrenos para gestionarlos como si fuera uno solo, el Bantegal fue la medida estrella de la Consellería de Medio Rural durante la pasada legislatura, cuando estaba dirigida por el BNG. El objetivo era, por una parte, evitar la situación de abandono que sufre buena parte del campo gallego y al mismo tiempo facilitar que las tierras desatendidas sean aprovechadas por los pocos ganaderos que quedan, y que necesitan grandes extensiones para hacer rentables sus explotaciones. En el primer año de funcionamiento, desde finales de 2007 a finales de 2008, ya estaban inscritas en el Bantegal unas 7.000 fincas, de las que al menos 800 ya habían sido arrendadas o cedidas. Con la llegada del PP a la Xunta, el nuevo conselleiro, Samuel Juárez, advirtió de que algunos detalles del sistema de Bantegal deben ser revisados, por ejemplo, el hecho de que al incluir una parcela en el sistema la Administración adquiere el derecho de tanteo y retracto, lo que retrasa los trámites al menos seis meses en caso de que el propietario luego quiera venderla. "Eso echa para atrás a la gente", dijo Juárez en una entrevista poco después de tomar posesión. El conselleiro se posicionó así en la misma línea que sobre la fórmula de las Uxfor, que calificó de "demasiado intervencionista".