P. M. | A CORUÑA
La llamada tierra de los mil ríos todavía mantiene en condiciones su patrimonio fluvial: el 60% de los ríos gallegos están "sanos" y no tienen síntomas de contaminación. Así lo destaca el informe de la Asociación pola Defensa Ecolóxia de Galicia (Adega), que cada año hace una radiografía de los cauces de la comunidad bajo el llamado Proxecto Ríos. El balance global del estudio es positivo, pues casi dos tercios de los cauces recibieron el calificativo de "sanos"; sin embargo, 2009 ha sido el primer año en el que Adega detectó tramos de ríos con una salud "grave". Uno de ellos fue el río Sar a su paso por Santiago en la época de primavera; el Forxá, en Lugo, durante el otoño, fue el otro río que por primera vez recibió el suspenso de Adega.
Al menos otros nueve cauces en toda Galicia -el Belelle (Neda), el Tambre (Santiago), el Currás (Vilanova), el Saído, el Migués (Ferrol) y el Limia (Neda), el Gafos, el Lagares y el Loña- recibieron el calificativo de "muy deficiente" por parte de los casi 300 grupos de voluntarios que Adega movilizó para tomar muestras y analizar el estado de las aguas pluviales. En total, entre el 15 y el 18% de los ríos analizados, según la estación, están en un nivel de conservación deficiente o grave. Según Adega, estos datos demuestran que los ríos gallegos están sufriendo un deterioro "lento pero inexorable".
El Mero y el Mendo aprueban
Los ríos ubicados en el Arco Ártabro y de Fisterra (los situados en las comarcas de A Coruña, Ferrolterra, Bergantiños y A Costa da Morte) tampoco salen muy bien parados del estudio de Adega. De hecho, aunque la organización ecologista no detectó ningún cauce en estado grave o muy grave entre los once ríos que analizó en esta cuenca, sólo calificó como "sanos" el río Castro, en Fisterra; el Mendo, en Betanzos y el Mero, en Cambre. En el otro extremo, los voluntarios de Adega denunciaron la "salud deficiente" de los ríos ferrolanos de Belelle, Migués y Saído. Además, los ríos del Arco Artabro y de Fisterra, son los que tienen los márgenes degradados, con un 25% de ellos situados en la categoría de "muy degradado". En cuanto a los residuos presentes en los cauces, el informe del Proxecto Ríos subraya que los plásticos siguen siendo los más presentes en los ríos gallegos (el 26% de los desperdicios), aunque también se detectaron latas, vidrio, hierros, ropa y papel.