R. PRIETO | A CORUÑA
El PP gallego ya ha marcado criterio sobre qué hacer con el empadronamiento de inmigrantes. Una semana después de que Mariano Rajoy reclamase un endurecimiento de la Ley de Extranjería aunque sin aclarar su postura sobre la ley orgánica que regula el padrón, los ayuntamientos gallegos gobernados por el Partido Popular apuestan por revisar el empadronamiento y restringirlo tan sólo a los inmigrantes con papeles.
Tras el varapalo de la Abogacía del Estado al Ayuntamiento de Vic obligándolo a incluir en el padrón municipal a todos los extranjeros, con residencia legal o no, el vicepresidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) y alcalde de Ponte Caldelas, Perfecto Rodríguez (PP), reclama al Gobierno de Zapatero la aplicación de unas "reglas claras" en materia de inmigración ya que, a su juicio, la ley de extranjería entra "en contradicción" con la ley de régimen local de empadronamiento. "Lo que para una ley es considerado ilegal, para la otra es legal", cuestiona en alusión a la ley de extranjería, que penaliza con la expulsión a los inmigrantes en situación de irregularidad, frente a la ley de régimen local que avala su empadronamiento para garantizar el acceso a la sanidad y a la educación a todos los residentes de un municipio.
"Lo que no puede hacer el Gobierno es poner en un brete a los concellos para buscar una solución kafkiana a esta situación", denuncia el portavoz del PP en la Fegamp, al tiempo que cuestiona que el Ejecutivo de Zapatero haya convertido el empadronamiento en un "subterfugio" para que los inmigrantes sin papeles regularicen su situación por motivos de arraigo.
Para los populares gallegos, la negativa del Ayuntamiento de Vic, gobernado por CiU, PSC y ERC, a empadronar a inmigrantes indocumentados "manifiesta esta incongruencia y contrasentido" entre la Ley de Extranjería y la normativa que regula el empadronamiento. Tal y como defendió el fin de semana pasado Rajoy durante un acto de partido en Palma de Mallorca, los concellos del PP abogan por la reforma de la Ley de Extranjería. "Del papeles para todos, de las regularizaciones masivas, de una política suicida, hemos pasado a que los compañeros del PSOE y los socios hacen lo contrario", expuso Rajoy en referencia a la propuesta del Ayuntamiento de Vic de no empadronar a los extranjeros indocumentados. Ante la política de inmigración del Gobierno, el líder del PP advirtió de que "cuando las cosas se hacen mal, acaba notándose". "La ley está para cumplirse, y hay que cumplirla. Pero de la misma manera, digo que hay que modificarla", sentenció. Sin embargo, la dirección del PP, que propone un contrato de integración para los inmigrantes siguiendo el modelo del presidente francés, Nicolás Sarkozy, todavía no ha desvelado su posición sobre los empadronamientos de ciudadanos extranjeros aunque advierten del "ahogo" de los municipios porque no pueden soportar la carga de todos los servicios sociales. El portavoz del PP en la Fegamp disipó las dudas sobre el criterio de su partido en materia de inmigración. Como primer paso, el alcalde de Ponte Caldelas defendió la reforma de la Ley de Extranjería, aunque advirtió de que esta modificación "también podría conllevar la revisión del padrón estableciendo que para empadronarse, haya que acreditar el permiso de residencia". Esta acreditación dejaría fuera a los inmigrantes sin papeles, que en la actualidad tramitan sus solicitudes de inscripción en el padrón municipal a través de un pasaporte, incluso sin contar con el preceptivo visado.
En Galicia, según fuentes de la Fegamp, no se ha dado el caso de ningún concello que haya rechazado inscribir en el padrón a inmigrantes sin papeles. Y es que los ayuntamientos reconocen el peso de la población en la asignación de los fondos locales. "Para algunos concellos, la inmigración puede ser beneficiosa para la financiación local, pero en otros municipios de España puede colapsar los servicios sociales", sentencia el vicepresidente de la Fegamp.