M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
Viajar por España en bicicleta podría dejar de ser una utopía. Si los planes de la Xunta sobre el papel se traducen en hechos, toda una red de vías ciclistas conectará a medio plazo el noroeste peninsular haciendo posible pasar de una comunidad a otra sin tener que circular apenas por carreteras convencionales. La propuesta, incluida en el Plan Director de Mobilidade Alternativa licitado esta semana por la Xunta, aspira a conectar las futuras vías ciclistas gallegas con las redes de las comunidades y el país vecino. Para ello, desde la Consellería de Medio Ambiente explican que el objetivo es "diseñar" la futura red ciclista autonómica pensando en su "coherencia y compatibilidad" con las redes más próximas, teniendo en cuenta que tanto España como Portugal tendrán que impulsar necesariamente políticas de movilidad sostenible siguiendo las directrices de la UE.
Los amantes de las dos ruedas sin motor están de enhorabuena ya que la Xunta une a su compromiso de potenciar en Galicia el transporte y las infraestructuras sólo para bicicletas, la promesa de conectarlas con todo el Noroeste.
El camino a recorrer, con todo, será muy largo ya que el protagonismo de las vías ciclistas en Galicia es, ahora mismo, prácticamente inexistente. Por eso, la Xunta se propone crear una nueva denominación: la vía ciclista galega, cuyas características todavía están por definir, pero a la que podrán optar infraestructuras ya existentes "siempre que reúnan unos requisitos mínimos".
Con un presupuesto inicial de 340.000 euros y un plazo de vigencia de diez años, el Plan Director de Mobilidade Alternativa tiene en las sendas para ciclistas y peatones su proyecto estrella, dos formas de desplazamiento poco arraigadas en una comunidad donde, paradójicamente, la mayoría de los desplazamientos son para recorrer menos de siete kilómetros.
El inconveniente de partida es evidente, y así lo reconoce la propia Xunta, que evita dar plazos y se limita a fijarse como objetivo "de futuro" alcanzar un protagonismo de la bicicleta a la altura "de los países más avanzados de Europa". Y es que en Galicia sólo uno de cada mil viajes que se realizan son en bicicleta, 20 veces menos que en San Sebastián o Pamplona, y 100 veces menos que en una gran ciudad como Berlín.