REDACCIÓN | A CORUÑA
Laureano Oubiña podría obtener la libertad condicional en los próximos meses y adelantarse a los casi seis años que le quedan para el cumplimiento íntegro, si el Tribunal Supremo le aplica la reciente sentencia del Constitucional que obliga a restar el tiempo de prisión preventiva de cada condena aunque el preso en cuestión se encuentre cumpliendo ya pena por otros delitos
La defensa del narco arousano, en prisión desde el año 2000 y que cumple tres condenas por tráfico de hachís -una de 4 años y cuatro meses y otras dos de 6 años y 9 meses-, presentó el recurso ante el Supremo el pasado mes de octubre agotadas todas las posibilidades ante la Audiencia Nacional (cuyo pleno se pronunció en contra el pasado 5 de junio) y confía en que se resuelva pronto ya que al tratarse de causa con preso tiene prioridad.
El Supremo, pese a estar disconforme con esta doctrina del Constitucional, ha tenido que aplicarla recientemente en una sentencia a un reo condenado por narcotráfico por la Audiencia de Alicante. Su defensor pidió amparo y reclamó que se le computaran los casi dos años que pasó en prisión preventiva en una causa el tiempo que permaneció en la cárcel mientras cumplía otra condenada. En su día el Constitucional declaró que la decisión de no abonar en su totalidad el tiempo de prisión sufrido preventivamente por reos que ya sufrían condena suponía "un alargamiento ilegítimo de su situación de privación de libertad", lo que vulnera el artículo 17.1 de la Constitución. Este sería el caso de Oubiña, que pasó en prisión preventiva más de 2.000 días que servirían ahora para descontarle tiempo en prisión. Empezó a cumplir su primera condena de 4 años y 4 meses cuando estaba en prisión provisional por otras dos de seis años y nueve meses, así que no pudo disfrutar de ningún beneficio penitenciario: ni permisos de salida, ni libertad al cumplir las tres cuartas partes de la condena.
Concluida esta primera condena empezó a cumplir la segunda, y ahora estaría ya con la tercera. Tres penas consecutivas que su abogado, el zaragozano Enrique Trebolle, logró refundir en una sola, para que los beneficios se apliquen al cómputo total de los más de 17 años a que fue condenado y no a cada condena de forma independiente.
Si el Supremo aplica sus mismos cálculos, Oubiña ya habría cumplido las tres cuartas partes de su condena, lo que conllevaría de forma inmediata su libertad condicional. Claro que para ello el narco arousano tendría que obtener el tercer grado.
A día de hoy, Oubiña sigue siendo un preso FIES y está ingresado en la cárcel salmantina de Topas a la espera de la resolución del Tribunal Supremo.