M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
La intención de la Xunta de flexibilizar con el Plan de Ordenación do Litoral (POL) la rehabilitación y el desarrollo urbanístico de los núcleos tradicionales a pie de costa afectará especialmente a la provincia de A Coruña. De los 165 asentamientos clasificados como núcleos de identidad del litoral -poblaciones de construcciones tradicionales junto al mar- 106 están ubicados en el litoral coruñés. Pese a las restricciones generales que impone el POL a la edificación en la franja más próxima a la línea de costa, el documento también intenta ofrecer soluciones a un viejo problema del desarrollo urbanístico de Galicia: el de las poblaciones asentadas desde hace décadas en primera línea de mar.
En las localidades identificadas en el POL como núcleo de identidad del litoral la Xunta permitirá tanto la rehabilitación de las viviendas ya existentes como incluso nuevos desarrollos urbanísticos siempre y cuando cumplan una serie de requisitos y estén debidamente motivados. El argumento del Gobierno gallego para justificar esta flexibilidad en una zona tan sensible del territorio es impedir que estas poblaciones "se arruinen" o caigan en el abandono debido a las dificultades que tienen sus propietarios para llevar a cabo cualquier reforma o actuación urbanística.
La medida permitirá la conservación y a la vez el crecimiento "ordenado y motivado" de localidades tan dispares como Redes o Seselle, en el concello de Ares, Lorbé, en Oleiros, Malpica de Bergantiños, o Portosín, en Porto do Son. Todas ellas tienen como denominador común estar asentadas a pie de mar y, por consiguiente, sometidas a fuertes restricciones urbanísticas por la ley de costas estatal de 1988. Sin embargo, la Xunta confía en esquivar estas trabas amparándose en una excepción incluida en la propia ley, que permite las intervenciones urbanísticas en primera línea de mar si están justificadas por un interés social o público.
A Coruña será la provincia más beneficiada por el amparo legal que pretende ofrecer la Xunta a estas poblaciones, ya que el 64% de los núcleos de identidad del litoral se reparten a lo largo de sus 956 kilómetros de costa. A Costa da Morte es el área de Galicia que concentra más asentamientos, concretamente 39, seguida del Golfo Ártabro, que discurre entre A Coruña y Ferrol y donde la Xunta ha identificado otros 28 núcleos tradicionales.
22 poblaciones más situadas en las Rías Baixas coruñesas -desde Muros hasta Rianxo- podrán ampararse en el POL una vez esté aprobado para promover su desarrollo urbanístico. Completan los núcleos de identidad del litoral de A Coruña 11 asentamientos ubicados en las Rías Altas, en el límite con la provincia de Lugo, y otros seis en el llamado Arco Bergantiñán, entre Malpica y Arteixo.
Cientos de propietarios con casas y fincas en alguno de los 165 núcleos de identidad del litoral identificados por la Xunta tendrán en el POL una nueva baza en su particular lucha con el Gobierno para que se le reconozcan ciertos derechos sobre sus propiedades pese a estar ubicadas en la franja de máxima protección de la costa y en algunos casos, en la zona afectada por los deslindes. La Xunta ofrecerá su respaldo a las intervenciones urbanísticas en estos núcleos declarándolas de interés público o social, una estrategia con la que pretende vencer las reticencias del Ministerio de Medio Ambiente al avalar personalmente las solicitudes de particulares para hacer obras o nuevas construcciones en estas zonas.